He terminado este juego (en fácil
todo hay que decirlo, estoy ahora con el normal) y tengo unas impresiones entrecruzadas. Por un lado, hay que celebrar que la saga haya aterrizado en la DS de una vez, pero por otro tiene cosas mejorables.
Todo el mundo quería jugar al Metal Slug en su DS, y hace poco ese sueño se vio cumplido gracias al estupendo emulador NeoDs, que permite jugar a los juegos clásicos con una fluidez impresionante para tratarse de sus primeras versiones y en una plataforma tan limitada. Poco después nos encontramos con un Metal Slug exclusivo para la DS que, si bien tiene novedades interesantes, es peor que jugar a los títulos viejos con el emulador.
En SNK Playmore parece que han apañado lo que ya tenían para la DS, y se nota. Los sprites sufren pérdida de calidad en el escalado, algunos efectos de sonido distorsionan un poco y el uso de la pantalla táctil es anecdótico (muestra un cutre-mini-mapa, sin enemigos). El juego consta de 7 niveles y algunos retos extra, que no sé si desbloquearán algo (no lo parece).
En mi opinión, deberían abandonar ya el tufillo a recreativa, que entiendo que a muchos parecerá nostálgico. El uso de créditos y pantallas de continue son, hoy por hoy, innecesarios.
Los gráficos son buenos, pero los fondos se han diseñado con un estilo visual distinto al clásico que no acaba de casar con los sprites. Se nota que los fondos tienen más calidad, pero los sprites de los personajes no acaban de integrarse bien en ellos.
La música y los efectos de sonido son los de toda la saga, lo cual no es malo. El juego va muy fluido con puntuales bajones de framerate que no son ni tan acusadas ni tan habituales como en otras entregas. Como en todos los demás juegos de la saga, la dificultad es muy alta y el juego es cortísimo, recayendo la rejugabilidad en los distintos niveles de dificultad.
Los jefes finales tampoco son demasiado originales que digamos, sin el carisma del cangrejo gigante del MS3 o la excavadora que iba escalando la torre en el segundo nivel del MS2. Al menos han incluido muchos enemigos y armas de otros juegos que son ya clásicos, como los helicópteros o el prisionero que te sigue lanzando bolas de fuego. También repiten vehículos como el tanque (el primero que manejamos) y se añaden otros bastante sorprendentes como un mecha enorme.
Resumiendo, es un buen juego, pero no aprovecha demasiado la capacidad de la DS. Y comparándolo con sus precuelas jugadas en el emulador NeoDs no sale demasiado bien parado, salvo por la mejoría en el rendimiento. Entre este y Contra 4, prefiero el segundo. Quizá en siguientes entregas, la balanza cambie de posición. Aún así, sigue siendo un Metal Slug y es tremendamente divertido
Puntuación: 3/5





