El Martes pasado tuvimos nuestra primera clase práctica de ‘Informática Gráfica’ en la superior. Lobo, que es el encargado de esta parte de la asignatura, nos va a incrustar Direct3D a base de tutoriales (supongo que como en Mundos Virtuales). Que conste que yo no tengo nada contra los tutoriales, y que me encanta leerlos en plan autodidacta. Después de hacer una primera toma de contacto con el mundo de los videojuego gracias a mi PFC Stunt Challenge tenía ganas de meterme con algo más profundo, aunque quizás no tanto.
Hace un par de días empecé a programar cosillas con Direct3D y debo decir que lo único que tengo por ahora es una ventana de renderizado. Y simplemente hacer eso ya ha sido bastante duro. No quiero ni imaginar lo que será cargar un modelo complejo o hacer un culling complicado (o los famosos blendings).
Espero que según le vaya cogiendo el puntillo me resulte más fácil. En estos momentos, me acuerdo de la sencillez del Irrlicht y se me cae una lagrimilla con lo fácil que es. Esperemos que en los próximos días logre tener un triangulo rotando en la pantalla. Si no, me plantearé pasarme a alguna de las otras religiones mayoritarias… porque al fin y al cabo, todas vienen a ser lo mismo

