
Me acabo de terminar el juego. Y con trampas. Los 4 últimos mapas he utilizado el modo dios… y ¿por qué?
Los aspectos positivos son, sin lugar a dudas, la tecnología que utiliza el motor, tanto para sus impresionantes gráficos (que aún a día de hoy, pocos juegos pueden hacer frente) como su excelente sonido o su (poco explotada durante el juego) física.

Realmente los gráficos hacen que te caigas de espaldas: todas esas stencil shadows que se entremezclan, el bump mapping en TODAS las superficies, shaders por doquier… Los primeros 5 minutos intimidan, con tanto efecto gráfico.
Otra cosa muy innovadora son las interfaces integradas en el juego. Se acabó eso de tener un botón para ‘usar’ las cerraduras y varios botones en la pared para abrir puertas con combinación. Ahora los ordenadores pueden ser manipulados como si fuesen reales (qué recursivo, un ordenador dentro de tú ordenador) y puedes manejar el cursor manipulando el sistema (aunque no suele haber mucha libertad, normalmente un par de botones).
Espero que más juegos licencien el motor del juego y saquen provecho de todas sus prestaciones (recomendaría al equipo de resident evil que se hagan con él). Al fin y al cabo, la mayoría de motores de idSoftware han dado lugar a auténticos juegazos (Half-Life y Medal of Honor, por ejemplo).

Ahora viene la parte negativa: el juego. En la primera media hora, has visto todo lo que te puede ofrecer. Cierto que te faltan armas y enemigos por ver, pero en lo referente a los escenarios todo está dicho. Y yo creo que en estos juegos, cuyo desarrollo es tan repetitivo, se agradece un poco de variedad en los escenarios y en las situaciones. Y que conste que me encantan los Doom originales. Pero aquí ya te ‘hueles’ lo que va a pasar en cada palmo.
Cuando ves una rejilla pequeña, sabes que por ahí saldrán arañas. Cuando ves un grupo de bloques de maquinaria, sabes que detrás habrá zombis. Si ves una esquina a oscuras, sabes que de ahí saltará un imp hacia tí. Y esto es así siempre. Además, si lo hicieran un par de veces, no me quejaría, pero lo repiten hasta el abuso, de forma que la 4ª repetición ya no sorprende en absoluto. Aún así hay un par de secuencias memoriables, siendo mi favorita (por como se va creando el ambiente) la primera aparición del demonio ‘Pinky’, cuando poco a poco embiste una puerta intentando tirarla.

Es por eso que no he podido terminarlo sin usar trucos, porque estaba hasta las narices de tanta repetición. Aún así, el nivel del infierno es impresionante y aporta novedad y variedad al juego. Lo malo es que solo hay UN nivel así. Una lástima.
Aún así, el tío Carmack todavía sabe como exprimir bien los ordenadores, y trasteando con la consola se pueden modificar infinidad de valores (y muchos de los comandos de juegos anteriores funcionan).
Dicen que el Quake 4 aporta más variedad de situaciones a este motor. Habrá que darle una oportunidad. Ya solo me queda encontrar una buena chica para mí…




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