Por fin terminé este juego, que empecé a jugarlo ántes de los exámenes y no había manera de acabarlo. Cuando empecé (en nivel normal) resulta que algunos niveles no puedes jugarlos en una determinada dificultad. Así que (allá por el episodio 3) decidí volver a empezar en difícil. Llegué hasta el episodio 4, hasta que me reventaba a bofetadas el bicho más simple. Así que decidí volver a retomar el juego en normal, para terminarlo y punto.

El juego es adrenalina en estado puro, es lo que sería el Serious Sam (el 1) si en vez de tomarselo tan a coña, se inspirara más en la atmósfera del Doom: cementerios, manicomios, fábricas, bosques. Los niveles son muy variados, ya que no hay historia como tal, si no simplemente salen uno tras otro. Realmente, cuando acribillas CIENTOS de enemigos en cada nivel ¿a quién le importa la historia? Por desgracia, tenía la versión en español y además de que los vídeos no son muy agraciados, el doblaje es pésimo (¿a quién le pega el que dobla a George de Broken Sword como tipo duro?), menos mal que aquí se habla menos que se dispara.

Los niveles están muy bien diseñados, aunque es cierto que el sistema de juego no supone demasiada dificultad: checkpoint - limpiar la zona - checkpoint - limpiar… Pero resulta efectivo y sin descanso. Quizá los últimos niveles (en especial el monasterio y el puerto) el diseño sea un poco caótico y resulta difícil encontrar los checkpoints para continuar.
Gracias a que el juego tiene sus años he podido hacer algo que no puedo con muchos de ahora: jugar a 1024×768 con todo al máximo y antialiasing 4x (algo que REALMENTE no puedo poner muy a menudo), así que la experiencia gráfica ha sido muy satisfactoria. Es en estas situaciones cuando uno se dá cuenta de que con muy poca cosa se puede impresionar mucho. Los gráficos me recuerdan mucho al Morrowind, porque tienen formas muy redondeadas, y una niebla muy densa en la lejanía, de forma que no tienes mucha distancia de visión, pero lo que hay cerca de la cámara tiene muchísimo detalle. De todas formas, hay niveles con mucha distancia de visión (como el puerto).

El sonido está muy bien y la música es estupenda, con riffs guitarreros que realmente enganchan y ayudan a seguir con la juerga de destrucción. Solo hay 5 armas, pero todas tienen un disparo alternativo que es como tener otra arma (una de ellas es lanzacohetes y ametralladora a la vez, por ejemplo) y son las justas y suficientes para satisfacer a todo veterano de los shooters.
El juego utiliza el Havoc para una física muy exagerada pero, al fin y al cabo, al exagerarlo se disfruta más. En particular, los jefes finales (a la altura del jefe final del Serious Sam FE) suelen destrozar el escenario de forma espectacular. La física también afecta a los enemigos (el efecto Ragdoll, amigos) de forma que al tirar un cohete, los enemigos salen volando por los aires que da gusto.

Probablemente vuelva a terminarlo dentro de un tiempo y, realmente, lo único negativo que puedo encontrar es que no se puede jugar con otro amigo en multijugador cooperativo. ¿Qué haces aquí leyendo? ¡Juégalo ahora mismo!
- Quake
- Castlevania: Portrait Of Ruin
- Sonic Rush Adventure
- Jak & Daxter
- Prince of Persia: Warrior Within
- 31 de Diciembre de 1969 a las 4:00 pm
WaaghMan dice:
Te olvidaste de mencionar las máquinas de Gothicola :).
Yo me pasé el juego en difícil (aunque no estoy al 100% seguro, hace ya su tiempo) y no recuerdo a esos payasos.
miguel dice:
Jo, en difícil, qué campeón. Aunque quién sabe, igual con más tiempo lo hubiera conseguido, pero no lo hubiera disfrutado tanto. En esa dificultad me mataban mucho, y para mí la diversión es cuando el juego te propone pequeños retos que vas superando y se incrementa la dificultad poco a poco. Desde luego que el 'dificil' me quedaba grande.



