¡Ay que lo traigo calentito oiga! Por una vez voy a hacer un análisis de un juego de reciente actualidad, porque ha salido a la venta ayer mismo (en USA). Evidentemente ya llevaba rondando una versión 'leaked' hace una semana, pero no ha sido hasta ayer por la noche cuando he decidido probarlo. Y he continuado jugando hasta terminarlo hoy, hará unos 20 minutos. Evidentemente he dormido 8 horas, he desayunado y me he dado una ducha, así que podréis deducir que el juego era bastante corto.

Prey lleva en el aire desde hace unos cuantos años, cuando empezó su diseño por parte de 3D Realms tras terminar el Duke Nukem 3D. Éste y el Duke Nukem Forever se desarrollaban en paralelo (supuestamente) con tecnología propia. El tiempo fué pasando y, aunque demos tecnológicas vieron la luz) nada más se supo del juego. Hasta que hace poco se volvió a retomar la idea, se licenció el motor del Doom3 (que todavía tiene mucho que decir, a pesar del tiempo pasado desde su lanzamiento) y se contrató a Human Head Studios para terminar la faena. Human Head lo formaron miembros de Raven, lo que dice mucho en su favor. Aún así, no habían tenido ningún título destacable hasta ahora. Sin duda alguna, Prey era justo lo que les hacía falta.
El juego me habrá llevado unas 6-7 horas más o menos, pero ha sido una experiencia intensa e interesante. Los gráficos son geniales (aunque es la enésima encarnación del Doom3), pero el sistema de portales le ha dado una nueva perspectiva. Realmente hay que jugarlo para saber de lo que hablo. Cualquier espacio puede ser un portal, y al principio resulta raro mirar una puerta que no tiene nada por detrás pero que al mirar a través muestra una habitación enorme. Esto da lugar a varios puzzles que resultan frescos y nuevos en el ya tan manido género de los FPS 'mata-alienígenas'. La base sigue siendo la misma de siempre, pero está llena de buenas ideas, unas mejor implementadas que otras.

Los portales son una de las grandes novedades, y la otra es la posibilidad de cambiar la gravedad del entorno, de forma que puedes pasar un rato buscando la salida que está en el techo, o pueden sorprenderte con que los enemigos están en una pared. Al principio cuesta acostumbrarse, pero al cabo de un rato se domina bastante bien. Los escenarios pretenden resultar orgánicos, y lo consiguen con partes carnosas que se hinchan y encogen, pero nada que no hayamos visto ántes.
Las armas son escasas (7 si no contamos la llave inglesa que resulta inútil). El resto tienen dos disparos normalmente bastante diferenciadas. Mi favorita es la Leech Gun que varía su munición según con lo que la hayas recargado (hielo, plasma, electricidad o energía) convirtiéndose hasta en 4 armas distintas. Los enemigos tampoco son muy variados y al final resultan tremendamente repetitivos. Aunque sean iguales a otros en comportamiento, se agradecería un poco más de variedad en los modelos.
El sonido está muy bien, con música orquestal que realza la parte épica del viaje. El sonido es bueno, o al menos tan bueno como cualquier otro FPS de calidad. Mención aparte merecen las puertas, que es fácil confundir con entes vivos, pues en lugar de chirriar emiten una especie de grito femenino.

Lamentablemente, gastan los cartuchos demasiado rápido y el final del juego es muy poco innovador. Al principio sorprende muchísimo con conceptos originales, pero al final ya no saben qué hacer para intentar superar el comienzo del juego. Y evidentemente no pueden. Aun así se las apañan para dar un par de vueltas de tuerca interesantes al argumento, con lo que consiguen compensar un poco la falta de variedad en la acción.
En mi opinión es muchísimo mejor que el Doom3 y el Quake 4. Yo diría que anda cerca del Half Life 2, al que no supera en variedad de acción, pero lo hace en casi todo lo demás (a mi modo de ver). ¿Por qué me ha conquistado? Pues por los detalles. El hecho de que comience con una llave inglesa como arma me parece un guiño más que otra cosa (en el resto del juego resulta inútil). En una zona muy oscura, el protagonista dice “Too much dark here, I'm doomed” en una clara referencia a lo oscuro que es el Doom3. Al principio del juego hay una jukebox con temas rockeros, como por ejemplo el “You've got another thing comming” de los Judas Priest. Cuando te abducen los extraterrestres suena el “Don't fear the ripper” de Blue Oyster Cult. ¿Qué más se puede pedir? hasta utilizan los portales para hacer laberintos (en mi opinión deberían haberlos hecho mayores). También mueren un par de niños para tocar la fibra sensible (pero no resulta gratuito, al menos no mucho), y hay paredes con una forma muy vaginal por las que salen enemigos. ¡Me encanta este juego!

Y para evitar el quicksaving cada dos por tres (yo salvo muy muy a menudo) es muy dificil morir, pues apareces en la dimensión espiritual y puedes recuperar vida cazando con arco una especie de almas. Es por ello que el juego no supone un reto, porque realmente no hay nada que perder.
Deberían haber diseñado algunas misiones fuera de la nave, porque tanto metal y tanto fondo industrial acaban cansando (¿Acaso nadie se atreve a hacer otra cosa con el motor del Doom3?). También debería durar algo más, aunque si repiten tanto escenario, más vale que se quede así, en su justa medida.

Realmente, si no has jugado a otro juego con este motor PREY es el que debes terminar. Resulta muy entretenido y toda una sorpresa, dado que todos andabamos algo escépticos con este título, tras otros desarrollos igual de letárgicos (léase Daikatana). Solo espero que tengan más libertad en la segunda parte, ¿como? ¿segunda parte? Cuando os lo terminés, quedaros hasta el final de los créditos…
- 31 de Diciembre de 1969 a las 4:00 pm
Abe dice:
Análisis del juego el mismo día que meristation! Te has salido
Yo esperaré a la Euskal para probarlo
miguel dice:
Debe ser la primera vez que estoy más de acuerdo con un análisis en meristation que en gamespot, pero es que mira que ponerlo por debajo del Quake 4…
Breo dice:
Vaya, pues si que tiene buena pinta. Había oido hablar de él por ahí, pero me supuse que sería un FPS más y no le di mucha importancia. Ya lo he puesto a bajar




