Probé este juego simplemente porque era un juego musical, y a mi son juegos que me encantan. Por las imágenes que había visto, este tenía pinta de una especie de DDR pero con teclas, sin embargo se acerca bastante más a lo que es tocar un instrumento (más bien un sinte).

A fin de cuentas, es un clónico del DDR en el que tienes que pulsar teclas en el momento correcto que, generalmente, va a ritmo con la música. El caso es que aquí, realmente tocas el instrumento, es decir, que cada botón es una nota diferente y si te equivocas, simplemente suena mal, o fuera de tiempo o como lo hayas hecho. El juego va complicandose progresivamente, y si al principio solo te pide pulsar la cruceta o un botón, al final te exige un botón en concreto y hay modificadores para hacer sonar una octava mayor o para subir un semitono (se hacen con los L y R) con lo que la cosa se pone difícil.

Cada canción tiene varias partes (una por cada instrumento) con lo que la rejugabilidad es muy alta, y además ayuda el hecho de que si quieres puedes improvisar en las partes que están en blanco, pues no penaliza.

Los gráficos son simples pero cumplen y la pantalla dual está bastante bien aprovechada. A mí me molestaba que al principio en las canciones te obligara a tocar la táctil en algunas partes, pero conforme complican la ‘coreografía’ esas partes desaparecen.

El sonido aprovecha de la síntesis FM de la DS, con lo que suena a midi que tira pa’ tras. De todas formas, las canciones están bien compuestas y en muchos casos dan el pego (estupendo tema de zelda). Hay canciones tanto de JPop como de música clásica o de juegos de nintendo (está hasta Smoke in the Water).

Cuando avanzas en el juego te desbloquean el compositor de canciones, con los que puedes componer tus temas, o simplemente tocar un instrumento sin la presión de estar intentando pasar una canción. A mí es un juego que me ha gustado mucho, aunque lo he terminado muy rápido, pero de vez en cuando es divertido volver a tocar un par de canciones.