Hace cosa de tres semanas, apareció un ruido nuevo en mi ordenador. Pensé que se acabaría quitando, que sería alguna mota de polvo o algo por el estilo, pero la cosa seguía y hasta se me reiniciaba a veces. Tras esos reinicios, no encontraba una unidad desde la que arrancar, cosa que se solucionaba dejándolo 'enfriar' un rato. Parecía que al disco duro le había llegado su hora.

Yo no soy muy dado a hacer copias de seguridad, pero en cuanto se me reinició por primera vez me entró el canguelo y saqué a DVD toda la información que tenía almacenada. A los pocos días, intenté llamar al servicio técnico, y tras un par de llamadas de más de 10 minutos cada una, me cogieron el teléfono. Tras cerciorarse el teleoperador de que no era un imbécil integral que había metido una loncha de jamón en la ranura PCMCIA, me mandó a un taller que los de Fujitsu tenían subcontratado para hacer las reparaciones.

Al llegar al taller y exponer la situación me dijeron que dejase el ordenador allí, pero que los de Fujitsu solían tardar bastante en enviar los recambios. Así que en cuanto el técnico diera el visto bueno al cambio de disco duro, podría llevármelo para no estar sin ordenador hasta que les llegara el disco. Así estuve una semana, esperando para poder llevarme el ordenador.

Un día les llamé para comprobar como iba el tema, y me dijeron que ya me lo podía llevar mieintras les llegaba la pieza. Tras unos días más o menos decentes (quitando los reinicios esporádicos cada 1 ó 2 horas), al ordenador le dió por perder el formato, y todos sus datos (incluído el SO) se fueron al carajo. Es por ello que tenía que volver a instalar todo si quería tener algo con funcionalidad mínima. Justo ántes de que me llamaran para cambiar la pieza Windows se quedaba colgado al instalar (cuando faltaban 23 minutos para terminar, según Clippo).

Menos mal que, unas 3 semanas después de comenzar con el ruidito, ya tengo el ordenador arreglado y puedo recuperar mi ritmo habitual (o mejor, quién sabe) para poner al día la gran cantidad de prácticas que llevo acumuladas. Así que de momento, me conformo con que los reyes me traigan salud para mí y para mi portátil.