ADMINBLOG PROYECTOSDESCARGASNORMASACERCA DE
Blog de Miguel Herrero
DLDI, nuevo estándar para el homebrew en DS

Gente de DrunkenCoders (muy conocidos en la escena de DS por ScummVM, entre otros) han tenido una muy buena idea acerca de como generalizar el acceso a flashcarts. Hasta ahora, cada vez que alguien quería sacar una aplicación casera para la DS, se tenían que utilizar los diferentes drivers de acceso de cada uno de los fabricantes (Supercard, M3, Ninja, …) y había una versión del programa por cada una. Además, los desarrolladores solo suelen tener uno o dos flashcarts con los que probar, por lo que el resto solo podían limitarse a lanzarlo y ver si les funcionaba a los demás.

Ahora, gracias a DLDI, se produce un nexo de unión entre todos los drivers de flashcarts, un interfaz común para todos. Muchos programas están empezando a incluir estos drivers genéricos DLDI, por lo que solo se genera un programa. Este fichero en sí no es compatible con ningún flashcart, por lo que hay que parchearlo. Con el parcheador DLDI y un fichero de drivers de flashcart concreto se puede parchear ese programa para funcionar en tu DS. Así de simple. ¿Como es que a nadie se le había ocurrido antes? al menos, YA se puede hacer uso de este sistema.

 
Dead and Furious

Hace poco ha salido una actualización de la romlist para la supercard, de forma que este backup pueda parchearse correctamente. Quizá os preguntéis qué tal está el juego. Quizá no. Qué le vamos a hacer.

No recomiendo comprar impulsivamente este juego. Es decir, si te gusta cómpralo. Pero al menos deberías saber lo que compras. ¿Y qué compras? pues un “The house of the dead”. No esperes más de 2 o 3 horas jugando a este juego. Podría tener cierta rejugabilidad si eres de los que no les importa volver a terminar un juego en una dificultado mayor.

Los gráficos son muy resultones, es decir, cutres generalmente con ciertos toques de originalidad (por ejemplo al crear reflejos en el agua o en el típico efecto de “lens flare”). No hay mucha variedad de enemigos, aunque sí suele haber bastante cantidad (mínimo menos 4 o 5 simultáneos). Lo malo es que además de la poca variedad, suelen aparecer en tandas de enemigos similares. El sonido es repetitivo, en especial el de recargar el arma (y tendréis que recargar unas cuantas veces). Sin embargo la música cumple lo que promete, sobretodo en los menús y en los jefes finales (con tintes de heavy).


La jugabilidad…. pues es la de un virtua cop más. Esto no es malo, ya que está bien implementado e incluso la manera de recargar está bien integrada (arrastrando un cargador nuevo sobre el cargador vacío). El stylus se muestra muy preciso, cosa imprescindible en este tipo de juego. Los niveles son bastante sosos, aunque se permite bastante libertad respecto a los caminos por los que ir, disparando a los carteles, interruptores de las puertas o rompiendo las puertas con la palanca (¡que no podía faltar, amigos!). Lo bueno es que la cámara no se detiene mientras eliges, sino que hay una ruta predefinida y el jugador la varía sobre la marcha si dispara a los elementos mencionados anteriormente. Lamentablemente no hay mucho más que romper en el escenario, salvo las cajas que contienen los items (vida y balas).

El juego no es muy complicado, aunque en los últimos niveles hay que empezar a apuntar bien a la cabeza y a gastar las balas de todas las armas disponibles (hay 4, aunque solo 3 de fuego). Una novedad es que a lo largo del juego se pueden encontrar mejoras para las armas, aunque no sé exactamente qué mejoran. Los jefes finales son los típicos: hay que darles en un punto concreto de su anatomía que solo dejan al descubierto durante unos segundos.

En resumen, un “shooter on rails” de libro, bien implementado pero sin demasiadas innovaciones. Lástima a los desarrolladores les gustó hacer primeros planos del protagonista, a pesar de que la baja resolución de las texturas y la ausencia de filtrado no ayudan demasiado.

Lo bueno

Música cañera
Es un juego de zombies

Lo Malo

Gráficos/sonido/niveles/enemigos muy repetitivos

 
Nuevo look

Coincidiendo con el examen de DSO de mañana, qué mejor momento para cambiar la plantilla del blog y, de paso, actualizar la versión del mismo.

Ahora para validar los comentarios hay que utilizar una imágen (gracias a Andrea L. por la sugerencia) y el nuevo tema se adapta al ancho de la pantalla (como le gusta a Waagh). Además, el título del blog ya no es una imágen (cosa que siempre viene bien).

A ver lo que aguanto sin modificar nada más…

 
Sonic Rush

Como punto negativo, creo que la dificultad no está demasiado bien distribuida y es fácil encontrarnos con puntos concretos en los que nos cuesta avanzar. Además del enemigo final que supera, con mucho, la dificultad habitual del resto del juego.

Buenos gráficos
Detalles por doquier
La curva de dificultad tiene altibajos
Es lo mismo de siempre

Veredicto

 
¡Informática! ¡Solución!

Comenzaba el día 25 y yo me levantaba algo excéptico acerca de lo que iba a pasar. Habían convocado una manifestación en Sevilla a las 12 para apoyar la causa de Ingenieros de primera. Mi causa (y la de muchos otros). En otras facultades se había seguido el ejemplo y se habían convocado varias concentraciones (que no manifestaciones) para probar una vez más la capacidad numérica que se nos supone.

El diluvio universal


Ántes de entrar en clase de Inteligencia Artificial estuvimos hablando acerca de cómo resultaría todo esto. No sé cómo andará el tema en otros puntos de España pero, aquí en Gijón la gente tiene bastante desgana a involucrarse en este tipo de actos. Lo pudimos comprobar en charlas anteriores que, a pesar de estar bien organizadas, no tuvieron la cantidad de público que merecían.

Y daban buen tiempo para hoy…


Nosotros augurábamos no más de 20 personas tirando MUY por lo alto. Estaba a punto de terminar la primera hora de clase, cuando mi compañero José alzó la mano para comentar lo de la concentración al profesor, para que no se extrañase si faltaba gente a la segunda hora. Muy comprensivo, aceleró la clase (utilizando los minutos del descanso) para poder darnos lo que tenía preparado para la siguiente hora ántes de que nos marcháramos. Fué algo muy loable por su parte, teniendo en cuenta que eran ejercicios importantes.

Autobús nº18: bloqueado


Después nos íbamos acercando por el larguísimo pasillo que componen los edificios departamentales, mientras veíamos mucha gente que iba en dirección opuesta a nosotros. Ya nos temíamos lo peor, ni siquiera los nuestros nos apoyaban. No es la primera vez que compañeros de carrera se burlan acerca de Ingenieros de primera. Casi nadie se lo toman en serio.

Para muchos era su “primera vez”


El caso es que al llegar nos llevamos una grata sorpresa. Había gente. Bastante gente, teniendo en cuenta la escasa participación habitual, parecía que las cosas iban cambiando. Tras ver a varios compañeros de clase y de prácticas allí, también nos percatamos de algunos profesores que estaban entre la multitud. Yo pude ver claramente a Melendi y a Aquilino, dos de las personas más involucradas en el tema. Aunque seguro que había más gente representativa allí, simplemente no les alcancé a ver, o no les conocí (mea culpa).

De procesión a la rotonda


Tras leer el manifiesto, todos nos quedamos allí mirándonos sin saber muy bien qué hacer. No había nadie que hubiese tomado el mando. Un par de personas bloquearon la rotonda con sus coches, lo que hizo amontonarse un par de autobuses que comenzaron a pitar. Al ver ésta imágen todos nos dirigimos instintivamente a taponar la rotonda, viendo que podíamos hacer que se nos escuchase por una vez. Allí nos mantuvimos de pié durante toda la hora que estaba prevista, a pesar de las bajas temperaturas (yo diría que unos 5º) y el molesto granizo.

Así, sí


Varios autobuses tuvieron que dar la vuelta al son de “Informática solución”.

Ya es la segunda vez en la carrera que oigo ese cántico (la primera fué estudiando la técnica en la EUITIO hace ya unos años). La gente estaba sorprendida porque por primera vez parecía que nosotros podíamos hacer cosas. Sin casi proponernoslo habíamos detenido el tráfico en una hora.

Saltándose el bloqueo (y cargándose las defensas)


Al cabo de ese tiempo, se disolvió la concentración con un buen sabor de boca. Si pudimos hacer eso en un par de días y sin demasiada organización, muchas más cosas podrían conseguirse mediante un evento en todo el país. Fuimos muchos, pero pudimos ser más. Y seremos más.

Podéis ver las fotos algo más grandes en mi álbum.

EDITO: Podéis ver más fotos (y a más calidad) que hizo un amigo mío en su cuenta en flickr.