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Blog de Miguel Herrero
El cuaderno de la muerte

No me refiero a los apuntes de OPE (que también), sino al conocidísimo manga Death Note. Todo comenzó porque ví un avatar de mi amigo Jose sobre Death Note, y me recomendó encarecidamente que lo leyese. Encontré todos los tomos y me bajé los primeros, leyéndolos en el bus utilizando el Comicbook DS. Y no pude parar de leerlo en cuanto tenía un rato libre. El Comicbook lo recomiendo totalmente, aunque tiene algunos errores de precisión con el stylus (culpa de la libnds, que ha sido corregido en la última versión, ahora solo falta que actualicen el ComicBook).

Nunca había leído ningún manga. Lo más que había hecho era a ver los animes que echan por la tele (que no son demasiados). Y esta primera experiencia no ha podido ser mejor. La historia es muy entretenida, sobretodo los primeros 5 tomos. Hacia al final, la cosa desvaría un poco, pero también tiene unos cuantos giros de guión interesantes.

Para el que no lo conozca, la trama habla de la existencia de unos dioses de la muerte que se “alimentan” de vidas humanas para extender la suya. Para ello solo tienen que matarlos escribiendo su nombre en un cuaderno. La historia comienza cuando uno de esos dioses de la muerte se encuentra aburrido y decide “dejar caer” un cuaderno en el mundo de los humanos (algo que cualquiera de ellos tiene permitido, pero no lo suelen hacer por vagos). Light es el primero que se percata del cuadeno y decide cogerlo. A partir de aquí la historia va convirtiendo a Light de incrédulo, a salvador de la humanidad (matando criminales), a Dios (cuando la gente comienza a venerarlo por miedo a morir) y por último a asesino de masas (cuando tiene que matar a cualquiera que esté a punto de atraparle). En este caso, es fácil ver como Light comienza una labor honorable pero se le escapa de las manos. Al final resulta difícil elegir uno u otro bando, pues todos tienen sus buenos motivos para hacer lo que hacen (aunque, puestos a elegir, prefiero a Light).

Los dibujos me han parecido correctos aunque no haya demasiada novedad en el estilo de los personajes. Lo importante es la persecución constante que sufre Light y como, a veces, tiene que elegir entre renunciar al cuaderno o matar inocentes para encubrir su secreto. Además (sobretodo al principio) se nos van explicando las reglas del cuaderno poco a poco, ya que tiene bastantes más de las que parece. Por ejemplo, es posible elegir la forma de matar a la persona o incluso llegar a manipular sus acciones ántes de morir. La regla fundamental es que para utilizar el cuaderno es necesario conocer el nombre real de la persona e imaginar su cara mientras se escribe (para no matar a otra persona que se llame igual).

En conclusión, me ha gustado mucho, aunque lo mejor está al principio, cuando Light se da cuenta de su poder y un grupo de policías (incluido su padre) intenta detener al “asesino de criminales”. Los tomos finales están bien, pero pierden la esencia inicial. El final también me pareció bastante predecible y soso, aunque al menos no engañan al lector al explicar la solución.

Recientemente han sacado un juego para la DS sobre este manga. Una lástima que no sepa ni papa de japonés, porque no parece que vayan a sacar una versión inglesa.

 
Mesa redonda sobre el futuro de la informática

Tras asistir a diversos actos de este tipo comienzo a estar algo cansado de lo mismo. Todos los eventos de este tipo pretenden “hacer germinar otras iniciativas de este tipo”. En ninguno se resuelve realmente nada, pues poco se conoce a día de hoy de nuestro problema. Pero ¿hubo realmente alguna novedad? pues alguna hubo…

Para empezar, el moderador debería haber hecho una breve presentación de los invitados y haber pasado directamente a las preguntas, que siempre es dónde empieza a aclararse todo y a ver las posturas de cada participante. Hacer que cada uno de ellos haga una breve exposición (eso es lo que todos decían) solo desemboca en que de más de 2:30 horas, menos de la mitad sean para resolver dudas y contestar preguntas. Se debería haber hecho una introducción general y lo más imparcial posible (que sea aceptada por todos los miembros de la mesa) donde se resuma la situación actual. Aunque hay que decir que las transparencias de Labra consiguieron eso mismo (y en un tono muy entretenido, se notan los años como profesor).

En general, todos se comportaron como se esperaba, y en general bien. Los pertenecientes a las asociaciones “maltratadas” en Ingenieros de primera, simplemente dijeron que ellos solían sacar comunicados que calmasen las aguas, pues hasta que no haya nada concreto no había motivo de alarma. Por otro lado, Cristina (la representante del colegio de Ingenieros Técnicos) insistía en que esa ambiguedad era la que daba libertad total al ministerio a hacer lo que quisiera. Realmente ambos tienen la razón pues, con unos documentos tan poco concretos, es difícil saber lo que se pretende hacer.

Yo saqué dos cosas en claro de la conferencia:

- Ahora parece que se van a quitar las atribuciones de TODAS las carreras, y que habrá que cursar unas asignaturas determinadas para conseguir tal o cual atribución. Así las universidades podrán crear carreras que sean mitad de una y mitad de otra, por ejemplo, combinando asignaturas. Lo malo de esto es que la mayoría de ingenierías clásicas apostarán por seguir con el conjunto de asignaturas habitual, mientras que la informática (con ese trozo de mercado tan grande al que todos quieren entrar) podría fragmentarse, perjudicándonos a nosotros mismos.

- Cada vez más gente apoya estos eventos. Ayer no cabía nadie más en la sala (había bastante gente de pié), yo calculo que superábamos las 150 personas seguro. También había un buen puñado de profesores y otros conocidos: Melendi, Luaces (el de IA), Peinador (el de IC), Darío (BBDD en la EUITIO) y posiblemente algunos más que no pude ver. También estaba allí el responsable de Ingenieros de Primera, tan trajeado como siempre, añadiendo una nota final interesante al debate. Lo que yo me pregunto, veo muchos eventos aquí en Asturias y alguno más por el sur de España pero, ¿no hay más universidades que apoyen la causa? ¿no se han enterado todavía?

En fin, parece que todavía hay mucho que decidir y que nadie lo tiene muy claro, así que habrá que seguir informándose lo máximo posible para ver en qué termina todo esto. Y a ver si para el siguiente evento tienen que habilitar un aula mayor.

P.D.: Lamentablemente, me dejé el móvil en casa, así que no podré enseñaros fotos del evento a 1/2 megapixel :P

 
En línea recta

Hace poco, en uno de esos “momentos Wikipedia”, terminé en un artículo que hacía referencia al movimiento Straight Edge (SXE, para abreviar). Ya lo conocía de mano de mi amigo Rivers que, como mutros otros chicos en Navia, había seguido esa forma de vida ligada al punk hardcore. En el artículo se hablaba de muchos temas, y se dedicaba un espacio bien amplio a explicar lo que se había distorsionado el concepto original. A raíz de eso, habían nacido grupos de punk cristiano, bandas racistas y otras asociaciones a cada cual más dispar. Y mira que los ideales del SXE son bien simples. Solo hay que tomar la canción “Out of step (with the world)” del grupo SXE definición: Minor Threat. Dice así:

Don’t smoke,
Don’t drink,
Don’t fuck,
At least I can fucking think

Básicamente, lo que se pretendía era que la gente no actuase como una manada de zombies sin cerebro, eliminando todo aquello que hace que nuestro comportamiento degenere cosa mala, mediante unas sencillas metas: no fumar (nada de drogas, en general), no emborracharse y no tirarse lo primero que cruce la calle (para evitar la conocida frase “Dios mío, qué he hecho”). Realmente es una filosofía que coincide mucho con mi forma de pensar y, hasta ahora, no le había prestado la atención que se merece. Lástima que recientemente, hablando con Rivers del tema, me dijo que toda la gente que conocía dejó el rollo SXE, que todo era cuestión de tiempo. ¿Me pasará a mí también?

Una última sugerencia: es fácil conseguir la discografía completa de Minor Threat, al fin y al cabo, no dura más de 45 minutos :D

 
Fable

Llevaba retrasando jugar a este juego durante bastante tiempo. Al principio era porque al tratarse de un RPG (por muy light que sea) sabía que me llevaría su tiempo. Luego, por alguna razón, no conseguía cambiar la resolución de 640×480 y, aunque eligiese otra en el menú, al llegar al juego volvía a la resolución original. Hace un par de semanas me dio por probarlo otra vez y sí que funcionó.

Para empezar, convendría decir que el juego es un port de XBOX. Esto tiene cosas buenas y cosas malas. Las buenas incluyen la parte visual y sonora. El audio suena genial, y los gráficos se han mejorado muchísimo (dudo que una XBox pueda correr este juego con este detalle, en especial las sombras). Lo malo es que obligan a jugarlo con teclado y ratón. Este juego está pensado para un gamepad y ni ofrecen la opción de usar uno. Yo tuve que jugarlo usando la utilidad JoyToKey que permite asignar acciones del gamepad a teclas o movimientos del ratón. Una vez asignado todo correctamente, ya pude disfrutar del juego.



La historia comienza con un niño que pierde a su familia, la única que se salva es su hermana que es raptada. A partir de aquí, nosotros somos ese niño, que quiere convertirse en un héroe para vengar a su familia. El juego tiene muchos toques que en Lionhead se han aprendido muy bien. Uno de ellos es que podemos decidir ser bueno o malo (nuestro cuerpo lo reflejará) mediante la toma de decisiones morales a lo largo del juego. Por ejemplo: ¿ayudamos al matón, o a la víctima? ¿terminamos con la vida de un gladiador en la arena o se la perdonamos? El comportamiento de los ciudadanos de cada zona cambiará para mostrarnos el respeto, o el miedo, que nos tienen.

El juego es muy lineal, aunque eso hace que sea fácil para los neófitos en juegos de rol. El mapeado tampoco es muy extenso, aunque todo el que hay se aprovecha para misiones. Difícil será que no recorramos todos los rincones del mundo. Para facilitar el desplazamiento hay una serie de teletransportadores que nos permiten ir a las ciudades más importantes.

Los combates tienen un componente de acción muy fuerte pues se realizan en tiempo real como el más típico juego de peleas callejeras. Esto añade mucho más dinamismo al juego, en lugar de los cansinos encuentros aleatorios tipo Final Fantasy, aunque requiere bastante más destreza con el pad y las batallas tienen menos táctica y más machaque de botones.

Los gráficos son de lo mejorcito, y más teniendo en cuenta de que se trata de un port de XBox. Los objetos tienen suficiente nivel de detalle y la personalización del héroe es fantástica: ropa, corte de pelo, tatuajes. También veremos más o menos cicatrices en nuestro cuerpo según los golpes que hayamos recibido. Lamentablemente, se utiliza un sistema de carga por zonas, con lo que al cambiar de mapa veremos una bonita pantalla de carga que, por lo menos, es muy breve (de todas formas, los escenarios no suelen ser muy grandes). Mención aparte merecen las sombras. Jamás he visto una implementación de shadow maps tan buena. Y es que se aplican las sombras a casi todos los elementos del escenario (queda genial la sombra de las ramas de los árboles en el suelo). Para evitar sobrecarga, las sombras más lejanas no se dibujan, y a medida que nos acercamos van apareciendo gradualmente. Realmente no se nota, y da un aspecto fantástico. También se han conseguido evitar otros fallos típicos en los sistemas de sombreado, como que la sombra genere más sombras de las debidas al atravesar a varios objetos.



El sonido es fantástico, las voces están bastante bien, aunque algo forzadas quizá para darle un ambiente de cuento de hadas. La música merece mención aparte, pues no solo sirve de relleno, sino que da una atmósfera realmente intensa. En especial el tema principal del juego interpretado por Danny Elfman, pero el resto de composiciones no desmerecen en absoluto.

Y respecto a la jugabilidad, decir que es fantástica, que engancha como ninguna y que me ha tenido al pié del cañón hasta que he terminado la aventura principal (luego hay una especie de expansión, pero ya no me quedaban fuerzas para eso). En unas 8 horas lo he terminado, bastante corto para un juego RPG estándar, aunque hay que decir a su favor que apenas me he entretenido con misiones secundarias. Quizás porque no aportaban gran cosa al juego aparte de permitir zurrar a algunos enemigos más.

Pero no puedo criticar a este juego, que son su atmósfera me ha encantado, porque tiene algo. Ese toque que le da Molyneaux a sus juegos, se nota que lo han mimado mucho. Genera esa sensación de emoción, al igual que lo hizo Black & White cuando salió o, en menor medida, The Movies. Son juegos grandes creados de forma muy familiar. Y se agradece.

Lo bueno

Historia intrigante
Variada configuración del héroe
No es un RPG al uso
En 8 horas lo terminas fácilmente

¿Sabías qué…

…Lionhead la fundó Peter Molyneaux, uno de los gurús de los videojuegos?
…Conserva muchas cosas de Black & White?
…Al terminar el juego han incluido un trocito extra de historia?

 
Rainbow Six: Lockdown

Cuando cambié el portátil viejo por uno nuevo hace más de un año, me volvió a entrar el gusanillo de los juegos. Últimamente había estado vetado gracias a los shaders, que empezaban a ser obligatorios en todos los juegos, y eso era algo que mi querida ATI M6 de 32Mb no podía soportar.

Así que nada más cambiarlo comencé a conseguir por todos los medios posibles un montón de juegos que me funcionasen, para ,los tiempos de vacas flacas. La cosa es que poco a poco he ido terminando la mayoría, aunque todavía me quedan una buena cosecha, y a dios doy gracias, debido a la actual sequía de juegos decentes para PC.

Uno de ellos fue este Rainbow Six. Había leído buenas críticas y en todas ponían que era un juego más orientado a la acción que los anteriores. Ésto es algo imprescindible para mí, pues no soy un experto tirador que digamos, lo mío es andar brincando de aquí para allá a-la Quake 3. Por lo menos las revistas no se equivocaron, esta vez, y el juego puede ser terminado en dificultad normal sin problemas por alguien como yo, que jugar al Far Cry me da urticaria.

El juego utiliza el motor del Unreal 2, con evidentes mejoras (como la adición de shaders) aunque se nota que el código original sigue por ahí. En especial por el sombreado de los escenarios y el uso del motor físico Karma (esos ragdolls son inconfundibles). En general el juego está bien y es divertido, a pesar de que estos juegos no suelen ser divertidos. Evidentemente, aquí también se sigue la máxima de otros Rainbow Six: operaciones anti-terroristas contra terroristas islámicos (generalmente), matando una y otra vez a los mismos modelos en escenarios bastante sosos.

Empecemos por lo malo. Los escenarios no son nada interactivos. Esto es algo bastante habitual en los shooters, y que se echa de menos cuando uno recuerda los tiempos del Duke Nukem o del reciente Deus Ex 2. Lo único interactivo son cosas rompibles en plan botellas o armarios con vajilla. Al principio hace gracia cuando tiras una botella y esta cae con toda su esplendorosa física. Pero solo hace gracia las primeras 5 veces.

Ahora toca hablar un poco de la cuadrilla de individuos que te toca vigilar. Porque realmente es como llevar agentes de parvulario. La mayor parte del juego la harás tú solito a lo rambo mientras ellos solo se limitan a cubrirte desde la distancia. Y pobre de tí como les ordenes despejar una habitación, porque lo más probable es que todos acaben haciendo una visita al doctor House.



Ahora empecemos por lo bueno: Los gráficos aunque tienen su tiempo, están bastante bien y utilizan efectos bien integrados. Generalmente no notaremos ese toque de cantazo que generan los shaders puestos sin ton ni son. A resaltar 3 shaders en concreto: el HDR, que me decepcionó porque apenas se nota (deberían haberlo exagerado más), la visión nocturna (que simplemente funciona) y la visión de detección de movimiento. Ésta última se merece algunas líneas de más. Al activarla, la pantalla se va llenando con unos píxeles azules progresivamente. Cuando termina, casi no vemos nada, salvo los objetos que se mueven a unos metros (aunque se ven pixelados, a posta).

Esto viene muy bien cuando tenemos que abrir una puerta de una habitación plagada de enemigos. Aunque como todo en esta vida, tiene unas baterías que se gastan cuando lo usas. Aún así es un añadido que se agradece mucho. También están bien resueltos las armas en primera persona, ya que podemos ponernos en la mirilla de las armas para aumentar la precisión. Generalmente esto se consigue con dos sprites desenfocados que dan muy buena sensación, en especial al moverte.

El sonido no está mal. La música está compuesta por la compañía que fundó Raymond Herrera (batería de Fear Factory y adicto a los videojuegos). En general se notan mucho sus raíces, aunque solo en el menú, en el juego la música es más clásica respecto al estilo de juego (principalmente, secciones de cuerda orquestada). El sonido es como se espera, ni más ni menos. Y por último las voces de los personajes, que resultan tan anodinas como la mayoría de traducciones al español de videojuegos. En especial, da verguenza ajena cuando los terroristas islámicos sueltan perlas con un acento que ya quisiera Apu de Los Simpson. Cosas como “nos superan en niúmero”.

Para terminar, decir que la jugabilidad está muy ajustada, y aunque es fácil que nos maten, el juego no se detiene demasiadas veces y la experiencia es emocionante, aunque corta. Pero a eso ya estamos acostumbrados últimamente. Por lo demás, los escenarios son suficientemente grandes y variados (suficientemente quiere decir que están bien, no que sean muy grandes).

Lo bueno

Gráficos decentes y con buen hacer
Posibilidad de preparar tu inventario y el de tu equipo
No hay grandes novedades
Poca variedad de enemigos

Veredicto