Hoy hemos realizado una presentación para la asignatura “Proyectos de informática”. Para los que no la conozcan, diré que es una asignatura similar a Ingeniería del Software (la de 4º, no la que da Asensio en la EUITIO) pero más genérica. Aquí apenas hay nada relacionado con el software, sino que se enfoca más a la realización de un proyecto. En nuestro caso, diseñar, planificar y presupuestar la tecnología que se empleará en una autopista, actuando como si de una empresa auditora se tratara.

Y hoy hemos tenido que realizar una presentación de unos 20 minutos, y defender el trabajo en otros 30 minutos de preguntas. Estábamos en el ¿salón de grados? de Marina Civil (si no recuerdo mal) y sólo nuestro grupo ya llenaba prácticamente el aula. Porque es un grupo de 17 personas. Lo habitual es referirnos a una persona usando el módulo que le ha tocado documentar. Por ejemplo, yo soy el de Legislación, también está el de administración, comunicaciones, etcétera.

Para seros sincero, el trabajo hacía aguas. Cada uno habíamos hecho nuestra parte y a la hora de juntarlo, poca gente lo había leído junto. Ni siquiera el jefe de grupo. Y claro, la cosa ha ido pinchando según más preguntas respondíamos. Aunque supongo que, más o menos, a todos los grupos les habrá pasado lo mismo, porque esta primera práctica es para hacer una toma de contacto.

Al menos han sucedido un par de cosas curiosas. Una de ellas ha sido que las preguntas han sido bastante crueles con la parte de Administración y del módulo GIS. Y con razón, pues no habían hecho más que contar la “vida, obra y milagros” (palabras textuales del profesor) de sus apartados. Otras pifias consistían en mencionar el uso de la última versión de Oracle para luego analizar la 9i (que no es la última, ni mucho menos). En la parte de peaje otro de los profesores dijo que si para elegir el sistema habíamos tecleado en Google y pulsado “Voy a tener suerte”. Así que se podría decir que estuvieron bastante cortantes, aunque siempre de forma justa. Si la habíamos fastidiado en tal o cual cosa, había que reconocerlo.

Y es una puñeta que haya gente que no pueda decir que no contemplamos algo (como que hubiera un apagón) y se decida a ganar la discursión a capa y espada. En lugar de bajar la cabeza y decir “no lo contemplamos”. Al final, gente del grupo aún intentaba defender la decisión de otros compañeros (vuelven los del GIS a la carga) de utilizar la base de datos Microsoft Access. Al menos fue divertido, porque había que agudizar mucho el ingenio para defender eso, sabiendo todos (al terminar el “acoso y derribo” de la rueda de preguntas, todos lo reconocimos) que Access es indefendible en un proyecto de cierta envergadura.

La presentación no estuvo mal, aunque el jefe no actualizó su versión de las transparencias y la que llevó no era la última, aunque no fue un problema demasiado gordo. La presentación no estuvo mal, aunque en determinadas partes hubo algún parón que otro, cosa que demuestra que éste tipo de eventos hay que llevarlo preparado. Yo había hecho la presentación dos veces antes de coger el bus camino del campus. Aun así, yo no estuve exento de fallos: por lo visto, la mano con la que sujetaba el ratón me temblaba un poco. Y es que no termino de acostumbrarme a estas cosas, aunque procuro siempre ofrecerme voluntario. Pero más que por la presentación en sí, estaba nervioso porque veía a todo nuestro trabajo venirse abajo, y que aquello en cuanto buscaras un poco salían incoherencias cada dos por tres. Cuando la presentación es de algo en lo que crees (por ejemplo, en mi PFC) no estuve, ni de lejos, tan nervioso.