Llevaba retrasando jugar a este juego durante bastante tiempo. Al principio era porque al tratarse de un RPG (por muy light que sea) sabía que me llevaría su tiempo. Luego, por alguna razón, no conseguía cambiar la resolución de 640×480 y, aunque eligiese otra en el menú, al llegar al juego volvía a la resolución original. Hace un par de semanas me dio por probarlo otra vez y sí que funcionó.
Para empezar, convendría decir que el juego es un port de XBOX. Esto tiene cosas buenas y cosas malas. Las buenas incluyen la parte visual y sonora. El audio suena genial, y los gráficos se han mejorado muchísimo (dudo que una XBox pueda correr este juego con este detalle, en especial las sombras). Lo malo es que obligan a jugarlo con teclado y ratón. Este juego está pensado para un gamepad y ni ofrecen la opción de usar uno. Yo tuve que jugarlo usando la utilidad JoyToKey que permite asignar acciones del gamepad a teclas o movimientos del ratón. Una vez asignado todo correctamente, ya pude disfrutar del juego.
La historia comienza con un niño que pierde a su familia, la única que se salva es su hermana que es raptada. A partir de aquí, nosotros somos ese niño, que quiere convertirse en un héroe para vengar a su familia. El juego tiene muchos toques que en Lionhead se han aprendido muy bien. Uno de ellos es que podemos decidir ser bueno o malo (nuestro cuerpo lo reflejará) mediante la toma de decisiones morales a lo largo del juego. Por ejemplo: ¿ayudamos al matón, o a la víctima? ¿terminamos con la vida de un gladiador en la arena o se la perdonamos? El comportamiento de los ciudadanos de cada zona cambiará para mostrarnos el respeto, o el miedo, que nos tienen.
El juego es muy lineal, aunque eso hace que sea fácil para los neófitos en juegos de rol. El mapeado tampoco es muy extenso, aunque todo el que hay se aprovecha para misiones. Difícil será que no recorramos todos los rincones del mundo. Para facilitar el desplazamiento hay una serie de teletransportadores que nos permiten ir a las ciudades más importantes.
Los combates tienen un componente de acción muy fuerte pues se realizan en tiempo real como el más típico juego de peleas callejeras. Esto añade mucho más dinamismo al juego, en lugar de los cansinos encuentros aleatorios tipo Final Fantasy, aunque requiere bastante más destreza con el pad y las batallas tienen menos táctica y más machaque de botones.
Los gráficos son de lo mejorcito, y más teniendo en cuenta de que se trata de un port de XBox. Los objetos tienen suficiente nivel de detalle y la personalización del héroe es fantástica: ropa, corte de pelo, tatuajes. También veremos más o menos cicatrices en nuestro cuerpo según los golpes que hayamos recibido. Lamentablemente, se utiliza un sistema de carga por zonas, con lo que al cambiar de mapa veremos una bonita pantalla de carga que, por lo menos, es muy breve (de todas formas, los escenarios no suelen ser muy grandes). Mención aparte merecen las sombras. Jamás he visto una implementación de shadow maps tan buena. Y es que se aplican las sombras a casi todos los elementos del escenario (queda genial la sombra de las ramas de los árboles en el suelo). Para evitar sobrecarga, las sombras más lejanas no se dibujan, y a medida que nos acercamos van apareciendo gradualmente. Realmente no se nota, y da un aspecto fantástico. También se han conseguido evitar otros fallos típicos en los sistemas de sombreado, como que la sombra genere más sombras de las debidas al atravesar a varios objetos.
El sonido es fantástico, las voces están bastante bien, aunque algo forzadas quizá para darle un ambiente de cuento de hadas. La música merece mención aparte, pues no solo sirve de relleno, sino que da una atmósfera realmente intensa. En especial el tema principal del juego interpretado por Danny Elfman, pero el resto de composiciones no desmerecen en absoluto.
Y respecto a la jugabilidad, decir que es fantástica, que engancha como ninguna y que me ha tenido al pié del cañón hasta que he terminado la aventura principal (luego hay una especie de expansión, pero ya no me quedaban fuerzas para eso). En unas 8 horas lo he terminado, bastante corto para un juego RPG estándar, aunque hay que decir a su favor que apenas me he entretenido con misiones secundarias. Quizás porque no aportaban gran cosa al juego aparte de permitir zurrar a algunos enemigos más.
Pero no puedo criticar a este juego, que son su atmósfera me ha encantado, porque tiene algo. Ese toque que le da Molyneaux a sus juegos, se nota que lo han mimado mucho. Genera esa sensación de emoción, al igual que lo hizo Black & White cuando salió o, en menor medida, The Movies. Son juegos grandes creados de forma muy familiar. Y se agradece.
Lo bueno
Historia intrigante
Variada configuración del héroe
No es un RPG al uso
En 8 horas lo terminas fácilmente



¿Sabías qué…
…Lionhead la fundó Peter Molyneaux, uno de los gurús de los videojuegos?
…Conserva muchas cosas de Black & White?
…Al terminar el juego han incluido un trocito extra de historia?
- 31 de Diciembre de 1969 a las 4:00 pm
Abe dice:
El juego está bastante bien, me gustaron las peleas. Puestos a criticar, el mapeado, como dices, es enano. Tanto el mundo como las minizonas. Y el respawn de enemigos en cada carga (aunque entres y salgas) al principio estaba bien porque implicaba más leches, pero al final cansa (menos mal que tenía para parar el tiempo)
A ver si en el Fable 2 logran meter algunas más de las cosas que habían prometido para el uno
KnudoW dice:
A mí me gustaron todas las opciones que tenía para poder “jugar a otro juego”, olvidarte de la historia principal y que si ir por los pueblos comprando casas, casarte felizmente y demás cosas… aunque se veía todo como capado.
Hay un detalle muy extraño. Si en un pueblo matas al dueño de algún local o casa, luego puedes comprarlo… pero no te sirve absolutamente para nada…



