Últimamente la flecha derecha cada vez fallaba más, y en cuando venían tres pulsaciones rápidas seguidas era imposible darlas. Así que me decidí dar un capricho y comprarme una alfombra más profesional. En un principio pensé en comprar una que tuviera un acolchado simple, pero por lo que leí por ahí, eso no era mucho mejor que lo que ya tenía. Así que me decidí por una con acolchado duro. Y no me arrepiento en absoluto. El material es duro pero absorbe bien los impactos, con lo que los saltos se hacen mucho más llevaderos (y menos dolorosos). Ya no tengo problema de conflictos entre flechas y viene tanto con USB como con PS2 y creo que también para GameCube. La alfombrilla funciona genial, aunque hay que tenerla siempre “montada”. O eso o montarla y desmontarla en cada uso, cosa que no es muy difícil pero tampoco es inmediato. El relleno está formado por seis piezas que encajan como si de un puzzle se tratara. Luego se inserta en la alfombrilla (entra justito) y se cierra la cremallera.

El tacto es estupendo y lleva un material antideslizante que hace que no patine NADA. Ántes, cada vez que daba un par de saltos seguidos se me movía la alfombra muchísimo. Otra cosa muy interesante es que la parte del relleno que corresponde a las flechas es más alta que el resto. De esta manera es fácil reconocer si estás pisando la flecha o no, porque notas el borde perdfectamente.

Yo la compré en Hardcore Gamer y el servicio fue bueno. La alfombra me llegó a los dos días y no hubo problemas de golpes (al menos la caja estaba tratada con cuidado). Por cierto, aunque no se menciona por ninguna parte, al enchufar la alfombrilla al USB, aparece con el nombre Red Octane, que por si no lo sabéis es el nombre de una compañía con bastante prestigio en esto de los periféricos para este tipo de juegos. ¡Ahora solo queda comprobar si es tan resistente como parece!