Hoy tengo que dedicarle unas líneas en exclusiva a los diseñadores gráficos del juego. Esos que convierten un polígono plano en una viga de madera con refuerzos de clavos por arte de magia (más arte que mágia). Y este juego (y todos los de Blizzard) le debe mucho a ellos. Realmente no hay tanta variedad en el juego: bosques, desiertos, ciudades, mazmorras… pero ¿son iguales?. En absoluto, yo he pasado por muchos bosques distintos y cada uno tiene su propio estilo e identidad. No te da la sensación de pasar mil veces por el mismo sitio, sino que cada zona tiene sus pequeños detalles puestos ahí para recrearse la vista. Desde pequeñas estructuras, puestos de vigilancia o poblados, árboles quemados, lagos, cementerios y un sinfín de lugares para amenizar nuestros largos viajes (laaaaaargos viajes).
Una vez que ví que en los 10 días que dura la versión de prueba no iba a poder desarrollar demasiado mi personaje, decidí irme por ahí a visitar todos los territorios que pudiera. Y conseguí visitar todas las ciudades importantes de la horda (el bando de los malos, para que nos entendamos). Y todas las ciudades están organizadas de una forma razonable, como si fueran asentamientos reales. No hay más que fijarse en que están preparadas para repeler ataques enemigos, aunque también es verdad que también al menos dos entradas distintas, para dar juego en los asedios.
Si todavía no lo habéis hecho, os recomiendo que déis una vuelta por las fotos que saqué de mis vacaciones en el WoW.



