Nunca he sabido escribir muy bien aunque no se me da mal escribir tochos sin mucho trasfondo para hacer bulto en los trabajos de clase. Ni siquiera tener este blog durante más de un año me ha servido para aumentar mi nivel de expresión escrita o mi vocabulario. Todavía, al releer los posts ántes de publicarlos, empiezo muchas frases con las mismas expresiones y no tengo más remedio que rendirme al buscador de sinónimos del Word.

Algo así también me pasa con el terreno musical. No he prestado demasiada atención a las letras de las canciones, salvo en algunas ocasiones con letras MUY buenas. Por eso tengo cierta repulsa a la música en español, porque en inglés las malas letras disimulan más. Y aunque las entienda, no parecen tan malas. Yo mismo nunca me he animado a cantar en español, porque combinaba my incapacidad de escribir algo decente con el desvergonzado lenguaje castellano. Además tengo un vocalización inglesa bastante decente (mi hermana creyó que mi versión de Wicked Game era de algún grupo “real”).

Sin embargo ahora las cosas pintan diferentes. Y todo porque he escuchado “Viva la guerra” de Standstill. Lo último que recuerdo de ellos era un EP llamado “The Tide” en el que no hacían más que berrear. Por lo visto han ido cambiando hacia lo que realmente les interesaba. Su último trabajo es una maravilla musical, aunque al principio no lo parezca. La primera escucha es horrible, ¿como pueden estar hablando de temas tan banales?. Mi canción favorita se llama “Soy el presidente de la escalera” y habla precisamente de eso :D

Lo interesante es que tras unas cuantas escuchas pasas esa fase de repulsa y comienzas a comprender que las palabras están ahí porque encajan musicalmente, porque añaden ritmo y sentimiento a la canción. Hay que desprenderse de su significado, porque están ahí solo para fundirse con la música y contribuir a ella. Ese enfoque me pareció muy distinto de otros grupos que pretenden contar algo y no hacen más que caer en clichés. Standstill consiguen contar algo… y las palabras las utilizan como un recurso más del instrumento que es la voz. Es esa sencillez la que me fascina, poder convertir cualquier frase en letra de una canción y que quede tan bien.

Así que voy a intentar hacer algo nuevo este verano (aquí en Gijón no tengo el equipo necesario para hacer grabaciones decentes) y voy a grabar voces en español. Ya tengo un buen puñado de canciones que creo que podré producir y juntar en un disco. Mis últimos discos tienen graves problemas provocados por la excesiva prisa para terminar: desafinaciones en la guitarra, voces que quedan bajas y sin intensidad, ruido de ambiente. Voy a intentar paliar esas carencias realizando toda la grabación en verano y dejando la producción para el final, porque eso es algo que sí puedo hacer fuera de casa sin problemas.

Creo que aprovecharé esas letras para escribir cosas que no podría decir de otro modo, sin entrar en demasiados detalles claro, pero al menos así quizás consiga quitarme un peso de encima. Y lo más importante de todo, supone un nuevo reto y de momento lo estoy afrontando con mucha ilusión. Espero no dejarlo a medias por no saber qué decir.