Ántes de comenzar, deberías leerte el análisis del anterior juego de la serie en caso de que no lo hicieras en su momento. Así me ahorraré explicar muchas cosas de nuevo. Una vez hecho eso, al menos sabrás que es un juego de abogados muy similar a, por ejemplo, los juegos de CSI. Con la diferencia de que los casos enganchan por sus giros inesperados y que exige algo más de neuronas y menos de “pixel hunting”.

¿Qué novedades trae esta entrega a la serie? pues resulta algo difícil decirlo, no porque no las haya, sino porque se ha perdido una muy importante: el caso extra. A estas alturas puede que alguien no sepa que estos juegos son un digno remake de los que sacaron en GBA hace algún tiempo. Pero para que darle algo más de bombo a la versión de DS, el equipo de desarrollo introdujo un caso extra (bastante largo, por cierto) en el que utilizabas técnicas de investigación como luminol, búsqueda de huellas, etc. Y gracias a esto, utilizaban todas las características novedosas de la DS.

Este juego es una conversión más estricta del de GBA, no hay muchas novedades, pero el juego original sí que traía alguna cosilla para avivar el fuego del abogado que llevamos dentro. En este caso, se ha cambiado un poco la estructura del juego, haciendo que cada conversación tenga más peso que en el juego anterior. Esto se consigue con una piedra mágica (que te da tu asistente/medium Maya) que permite ver cuando una persona miente. Y para desbloquear dicha mentira tenemos que ir echandola abajo utilizando pruebas, de forma clavadita a como se hace en los juicios. Y al igual que en los juicios, si la fastidias demasiadas veces, pierdes (aunque en este caso no termina la partida, solo sales del “trance” empleado para ver la mentira). Así todas las conversaciones ganan mucho peso y hay que prestar atención hasta el más mínimo detalle.

Otra novedad es que los juicios ahora duran un día menos pero, a cambio, las partes de cada juicio duran más. Esto no está mal y hace que la tensión vaya en aumento, aunque hace que sea difícil aparcar un tiempo el juego, porque se necesita la memoria bien fresca. Las historias son buenas, especialmente la segunda y la cuarta, que hacen dudar de la culpabilidad de tu cliente. Sin duda el último caso hubiera supuesto una sorpresa si no hubiera sido por el pedazo spoiler que hizo Waaghman en su momento. Yo no pienso decir nada, tendrás que llegar hasta el final para descubrirlo.

Técnicamente es EXACTAMENTE igual a su predecesor, pues en este juego tiene más peso la historia que los gráficos o la música (bastante repetitivos en ámbos casos). Esto no quiere decir que los gráficos sean malos, cumplen perfectamente su cometido: son claros y atractivos a la vista. Habrá que esperar a la cuarta entrega (que salió hace unos días en japón) para ver mejoras técnicas en la serie.

Aquí es donde pongo mi opinión personal del juego: está bien, pero no es mejor que el primero. Las historias son buenas, pero no me han enganchado tanto. También existen muchísimas ocasiones en las que sabes qué hay que probar pero no sabes como, porque hay que suponer demasiadas cosas que no son evidentes al jugador. Y el juego penaliza rápidamente los errores, y no premia los aciertos (es difícil recargar la barra de fallos permitidos). Sin embargo, sigue siendo un juego estupendo, con un guión que te mantiene pegado queriendo saber más.

Puntuación: 4/5