Menuda avalancha de sorpresas me he llevado con este juego. Lamentablemente donde menos me las he llevado ha sido en el desarrollo del mismo
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Vayamos por partes, lo primero que llama la atención es el apartado gráfico. El juego está optimizadísimo, utilizando técnicas propias de consola que por alguna razón (magia negra, supongo yo) se las tiene pánico en los juegos de PC. Pero la verdad es que esos pequeños trucos hacen que tenga un rendimiento estupendo aún cuando visualmente es espectacular.
¿Cómo consiguen este rendimiento? Voy a explicar algunos de esos trucos que utilizan y que fijándose son fáciles de ver. El más notable es que si un objeto no está en pantalla no se dibuja su sombra. El juego emplea sombras de textura, que se han dejado de utilizar en general a pesar de ofrecer una relación rendimiento/calidad excelente. Dichas sombras no se modifican según la fuente de luz, sino que suelen estar muy cerca de la base del objeto. Por ello es difícil percibir esta optimización, pero si lentamente movemos la cámara para hacer desaparecer un objeto, veremos la sombra ocultarse de repente.
Otro truco que usan mucho es utilizar muchos “billboards” o imágenes 2D en los escenarios. Por ejemplo para los árboles a lo lejor (y no tan lejos) o para mejorar la apariencia de la skybox. También permiten variar la calidad de los shaders (gracias a Dios), variando el tamaño del render a textura que utilizan, supongo. Y así a ojo diría que utilizan un motor que emplea portales para saber qué geometría mostrar. Lo digo más que nada por esos pasillos que permiten dividir zonas tan bien (y que todos recordamos de juegos como Half-Life).
El sonido también está cuidado: la música es fundamentalemente rockera y los efectos de sonido son contundentes, aunque algo bajos de volúmen por defecto. Las voces son suficientemente creíbles, especialmente la del protagonista, que enfatiza el sarcasmo que muestra en la mayoría de sus frases.
Ahora llegamos al gran pero: el juego en sí. La historia va sobre un ángel al que “despiden” y se une al demonio para repartir galletas a diestro y siniestro. En ese momento yo estaba pensando en las grandísimas posibilidades de mostrar criaturas demoníacas y angelicales en el juego, pero todo se limita a matar una y otra vez a los mismos marines/monjes. Sí, tienen un símbolo azul para que se vea de qué bando están, pero no tienen carisma alguno. Las armas tampoco tienen mucho misterio.
Ah, se me olvidaba, el juego utiliza una cámara en 2ª persona similar a la de Gears of War. Y lo cierto es que al principio uno lo encuentra extraño, porque no hay muchos juegos que la usen, pero después de un rato se acostumbra uno. Aunque sigue sin ser tan preciso como la cámara en 1ª persona típica.
También hace uso de unos espectaculares efectos de iluminación, que no son precisamente complejos, pero que quedan muy bien. En especial, recuerdo una fase en una sidedúrgica con las ventanas medio rotas, entrando el sol a través de ellas, con mucho Bloom como mandan los cánones actuales. Y es que en ese aspecto es un juego muy actual, es decir, MUY MARRÓN.
El juego no es particularmente sangriento, e introduce algo que yo ya había olvidado que los juegos de acción tenían: puzzles. Los jefes finales suelen presentarnos algún tipo de problema, porque disparando no conseguimos abatirles. Sin embargo todo se reduce a explorar el entorno y probar todo lo que se nos ocurra. El juego va ganando enteros conforme llegamos al final, regalándonos con armas nuevas y enemigos nuevos (y elevando la dificultad mucho en el último nivel), para llegar al climax del jefe final.
Y el jefe final IMPRESIONA (al menos es lo que podría esperarse de cualquier jefe del Serious Sam). Al menos los diseñadores han querido terminar la historia con un buen sabor de boca, mostrando un jefe final muy poco original, pero enorme y muy detallado. Menos mal que incluyeron esta sorpresa final, porque la culminación de la historia no es muy satisfactoria que digamos. Lástima que el juego pueda terminarse en una o dos tardes… o quizás sea mejor así.
Como dijo una vez Lobo: “Vosotros lo que queréis son ángeles y demonios dándose de hostias ¿no?”
Puntuación: 3/5



