Dado de 10 carasHoy me dirigí hacia el Valdés Salas para asistir a mi primera partida a un juego de rol de mesa. Como ésta es una de esas aficiones que todo buen informático debido experimentar en sus carnes, tenía cierto interés. Además, está el encanto de jugar a algo no-electrónico, para variar.Ya que los RPGs de ordenador se me suelen dar fatal, quizás aquí fuera al contrario. Y así conocería gente que le guste jugar a ésto, que nunca está de más.

Tras coger el bus desde Gijón, me planté a las puertas del Valdés Salas. Eché un rápido vistazo y me dí cuenta, al mirar al tablón de notas, que todo sigue como lo dejé. Por si a alguien le pica la curiosidad, es una foto del listado de notas de Estadística.

Tras unos minutos, llegaron las 4:30 y una persona comenzó a rondar el áula AB-01. Tras preguntarme si yo era yo (es lo malo de usar nicks) nos presentamos. Él era Sir Vauldron, del foro de la EUITIO. Y se suponía que deberían haber llegado otras dos o tres personas más. Y allí no fue ni el tate. Así que decidimos ir a visitar la otra partida de rol que estaba sucediendo en ese mismo instante, en una de las salas cerca del palomar (gracias a dios, la partida no era EN el palomar).

Allí estaba el grupo casi al completo, incluyendo a Guti. Solo faltaba Ditman, así que nos dejaron utilizar su personaje (¡espero que no te moleste!). Yo no quería entorpecer, así que preferí que mi acompañante tomara las riendas del personaje y me senté a aprender a jugar. El master (Varomorf) lo hizo de vicio, se nota que es un chaval muy abierto y que sabe mediar bastante bien.

El grupo me pareció bastante peculiar, pero interesante para una partida, porque cada uno tenía un objetivo. Guti encarnaba a un tarugo fortachón con bastante acierto. Arklad, además de poner el punto femenino, interpretaba a una Tremere bastante humilde. El otro chico (Raistlin, imagino, aunque no lo sé seguro) tenía bastante experiencia en el tema, e intentó sabotear al grupo (cosa interesante, todo hay que decirlo). Si yo hubiera tenido personaje, me hubiera aliado con él sin dudarlo.

La sesión fue muy divertida, nos reímos mucho y los combates se sucedieron con agilidad. Una cosa que me gustó mucho es que hubo más parte de aventura y exploración que de combates, algo que los RPGs de ordenador no exploran demasiado. Y en un juego de mesa hay un componente imprevisible muy fuerte. Y el master debe lidiar con lo que sea. En un punto del juego, Sir Vauldron intentó hablar con una rata (se supone que tenía una habilidad para ello) para no tener que pelear contra ella. Y el master tuvo que encargarse de eso (aunque al final forzó la pelea, claro está).

En fin, me gustó mucho este grupo, así que espero que los chicos del nuestro no nos dejen plantados en la próxima. Y si no, pues tendré que buscarme otra cosa para los viernes. Quizá una partidita al Battlefield 2

Por cierto, conseguí el manual básico de Vampire y si hay halgo que merece la pena destacar tras ojearlo una vez es esto:

“NO eres un vampiro. Cuando la partida termina dejas los libros, metes los dados en su bolsa, disfrutas el resto de tu vida y dejas que los demás disfruten de la suya. Para el 99.99% de vosotros lo suficientemente equilibrados como para no necesitar advertencias ridículas, divertíos.”