Para quién no lo sepa, EGA es la asociación de jugadores de videojuegos de la EUITIO. Por definición, todos los alumnos (y ex-alumnos) de la EUITIO son miembros de EGA. Porque yo lo valgo. Hoy hubo un par de actividades para celebrar el fin de curso como Dios manda.

Por la mañana se jugó a un Call of Duty en multijugador (aunque no pude asistir). Supongo que estaría bien, viendo la cantidad (y calidad) de fans de los FPS que hay en la escuela. Por la tarde se iban a echar unas pachangas a juegos más “de grupo”. En concreto se terminó jugando al Tekken, Guitar Hero y SingStar porque había exactamente TRES Playstation 2.

Tekken

La cosa empezó en el salón de actos jugando al Tekken a oscuras. La verdad es que se veía bastante bien para ser en el proyector (aunque el tamaño de la imagen también ayudó). Allí había muy buenos jugadores del Tekken y otros que aunque no fueran expertos se defendían muy bien. Yo no jugué mucho, pero es que para hacer de saco de sparring de los demás prefiero ver gente que sepa jugar, o que al menos tenga la suerte de poder ganar a veces. Y algunos de los que allí estaban (por ejemplo, Mafias) se notaba que dormía con el libro de combos de los personajes bajo la almohada.

En cuanto Ditman anunció que iba a poner el Guitar Hero en otra sala se me iluminaron los ojos: por fin podría probar el juego. La verdad es que no me sorprendió gran cosa, porque ya había visto cientos de vídeos y jugado a todos las alternativas en PC. Sin embargo, he de reconocer que el juego está muy bien, y engancha como un demonio.

No pude ganar a Ditman (tampoco lo esperaba) pero al menos ahí podía dar más juego. También debo destacar que, a pesar de que las guitarras del juego no están pensadas para zurdos, no es tan molesto como tener una guitarra diestra DE VERDAD dada la vuelta. La barra de vibrato apenas molesta.

Lo bueno de este segundo juego es que éramos unos 4 ó 5 como mucho y era fácil tocar todos un poco y divertirnos. En el Tekken había unas 20 personas en el salón de actos compitiendo por el mando y aquello estaba un poco desmadrado. Aunque quizás 4 ó 5 era demasiado poco y, como bien dijo Ditman: “para esto, os podía haber invitado a mi casa”.

Aún así, me divertí mucho y hasta Waaghman se defendió bien (a pesar de no tener experiencia previa en tocar la guitarra). Casi a última hora, otro grupo de gente subió a poner el Singstar en la última planta del Valdés Salas. No pude subir a reirme verlos jugar, pero supongo que se lo pasaron tan bien como nosotros.

Una lástima que solo hubiera 3 consolas, ya que estoy convencido que muchos de los presentes tenían una y allí no había tanta gente como para romperlas, todo se trató con cuidado. Yo aporté unos altavoces, llevados especialmente para el momento Guitar Hero.

Quizás no hubo demasiada organización, pero estuvo divertido y fue bastante gente (creo que había menos gente prevista). Hasta tuvimos espectadores en algún momento. Esperemos que haya más eventos de este estilo, sobretodo ahora que me encuentro prácticamente al lado del Valdés Salas.