El miércoles pasado por la noche mi madre subió corriendo diciéndonos que nos asomáramos al balcón. Ella estaba dando una vuelta cerca de casa y oyó un ruido muy grande. Pensó que alguien se había estampado contra los contenedores de basura. Cuando llegó a la “escena del crímen” vió que un coche se había estampado contra otro que estaba aparcado.

Por lo visto, un Mitsubishi Colt negro había bajado a toda pastilla por la cuesta del asilo y al torcer había perdido tracción (lo raro es que no volcase) y se había chocado. Aparte de destrozar el coche contra el que chocó, había movido los otros dos coches siguientes.

Al principio saqué un par de fotos desde el balcón de mi casa, pero pasaban los minutos y cada vez más gente acudía a ver el golpe (si es que, en el fondo, Torrelavega es un pueblo). Así que raudo y veloz me calcé los zapatos y bajé a sacar un par de fotos de cerca al cadáver (que nadie se asuste, me refiero al coche :D ).

Al final, un tipo aparcó en doble fila (parando aún más el tráfico) y se bajó a ver el accidente. Los policías, al percatarse de la situación, le invitaron a que quitara el coche de ahí. Una vez que se llevaron el Colt, la chica propietaria del coche peor parado intentó arrancarlo. Y digo bien “intentó” porque aquello no había manera de moverlo, algo lógico viendo el estado de las ruedas. El Colt tampoco salió indemne pues, además de dejar la defensa enganchada en la rueda del otro coche, no podía mover las ruedas delanteras, con lo que la grúa tuvo que dar la vuelta para remolcarlo utilizando las ruedas delanteras (que no es lo habitual).

Galería de fotos