Empecé este juego hace tiempo, sin embargo me quedé atascado y lo dejé. Con el tiempo, salió el siguiente Castlevania y lo terminé sin problemas. Y todo el mundo seguía diciendo que el anterior era mejor. No le escuchéis, la mayoría de los que dicen eso son jugadores longevos de la saga, y están acostumbrados a que les metan caña. No sé si voy a ser el primero en criticar duramente a este juego, pero yo no he encontrado a nadie más que lo haga.
Cuando la gente dice que este juego es mucho mas largo que el Portrait of Ruin, en realidad quiere decir que la extensión de mapeado es más o menos la misma, pero hay que recorrerla repetidas veces, hasta que uno acaba harto del puñetero castillo. Es cierto que hay un mapa para orientarse, pero ¿cómo identifico que tal o cual sala es la sala de los pinchos? ¿o la sala con un agujero pequeño para pasar?. Ya que hay que hacer tanta exploración y re-exploración (y re-re-re-exploración), deberían haber permitido hacer anotaciones en el mapa. Ya solo con eso, hubieran reducido mucho las horas de juego que hay que invertir.
También me ha parecido que los jefes finales están bastante mal balanceados respecto al resto del juego. Los enemigos corrientes son extremadamente fáciles de derrotar, sin embargo algunos jefes están puestos a mala leche. En especial, se me atragantó el anteúltimo jefe, el que es una especie de saltamontes que dirige a los insectos con su varita. En ese caso concreto, no había manera de volver al pueblo a comprar pociones y tuve que pasármelo sin tener ninguna, para lo que tuve que repetir la lucha no menos de 30 veces. Menos mal, que se dignaron a poner el último jefe mucho más fácil (aunque no menos impresionante, pues posiblemente no cabría ni aunque se mostrase en las dos pantallas de la DS).
La recolección de almas está bastante bien, aunque termina resultando un coleccionismo a lo pokémon, y resulta molesto tener que matar repetidas veces al mismo bicho hasta que consigues un alma determinada, y algunas de ellas son de obligatoria adquisición para avanzar (desbloquean muros).
El sonido está bastante bien, aunque no hay nada nuevo respecto a otras entregas. Lo que creo que sí destaca es el apartado gráfico. No es que sea bueno, sino que tiene muchos detalles que no son perceptibles a simple vista. Por ejemplo, en el Portrait of Ruin, anunciaron con bombo y platillo los fondos 3D. Sin embargo este juego ya los tenía. Lo que sucede es que están tan bien integrados, que la mayor parte del tiempo no te enteras. Sin ir más lejos, el pueblo (uno de los primeros mapeados del juego) tiene un fondo 3D muy elaborado.
Curiosamente, al terminar el juego con uno de los 3 finales disponibles, se desactiva el modo Julius, que permite jugar con un Belmont de los de toda la vida. A lo largo de la aventura, se van desbloqueando otros personajes para ayudar a Julius a pasar determinados áreas que Soma (el protagonista del juego) atravesaba gracias a los poderes de las almas que conseguía. Esto añade una nueva dimensión al juego y, por alguna razón, me resulta más divertido que con el personaje original. Quizás deberían haber permitido la elección del personaje al principio del juego.
En resumen, creo que es un buen juego, pero que obliga a repetir demasiado la exploración de algunas zonas. En ese aspecto, Portrait of Ruin es muchísimo mejor y, además, permite jugar en zonas nuevas gracias a los cuadros que dan nombre al juego. Sin embargo, son los pequeños detalles que hacen de éste un gran juego, a pesar de sus defectos. Lástima que se haga demasiado necesaria el uso de una guía para simplemente terminar el juego.
Puntuación: 3/5
- Castlevania: Portrait Of Ruin
- Dead and Furious
- Sonic Rush Adventure
- Trauma Center: Under the Knife
- Gardfield’s Nightmare

