Este artículo lo escribí hace ya un tiempo por petición de mi amigo Rivers para incluirlo en su fanzine Unruly Youth. Por aquella no escribía demasiado y no tenía la práctica que tengo (o trato de tener) ahora, para bien o para mal. Sin embargo, antes de que caiga en el olvido, aquí os lo dejo:
Todavía recuerdo cuando fui andando al Carrefour (que por aquel entonces todavía era Continente) con mis 2.995 pesetas a comprar un juego. No uno cualquiera, iba con las miras puestas en una de las mayores apuestas de la compañía Sierra y la afamada diseñadora Roberta Williams, aunque por otra parte, un juego que no debió conseguir grandes beneficios. Estoy hablando de ‘Phantasmagoria’.
El juego ocupa la friolera de 7 CDs, no creo que haya muchos juegos que lo igualen. ¿Y qué hacian para llenar todo eso en la época del MS-DOS y el Windows 3.11? Pues llenarlo de ‘full-motion video’ con actores reales y fondos pre-renderizados. Era todo un riesgo no solo por las cifras, sino porque era el cambio de la autora, dejando atrás las aventuras de aspecto infantil (la saga King Quest) a una especie de película gore de serie B (con un gore que sugiere más que enseñar).La acción transcurre a lo largo de 7 días, y en el primero ya sucede algo importante: Un matrimonio se traslada a una mansión que parece un chollo, y por culpa de un espíritu, el marido está cada vez más raro.
La cosa va empeorando y al marido se va volviendo cada vez más peligroso y violento. Evidentemente, nosotros controlamos a su mujer. Pronto descubrimos que la casa perteneció a un mago especializado en trucos sangrientos y crueles que nadie cree posibles: mutilaciones, tortura y demás numeritos. A lo largo del juego reviviremos varias secuencias de tortura (de hecho, dos) y algunas pesadillas relacionadas con la casa.

Una de las cosas destacables es la ambientación de la casa. Por ejemplo, me encanta la máquina de predecir el futuro que hay a la entrada, similar a la que transforma a Tom Hanks en ‘Big’, y que nos predice siempre futuros que tienden al desastre. El último día merece una descripción a parte, pues el resto transcurren como una aventura gráfica normal. El séptimo día es una persecución por parte del marido, poseído por el mago loco, a la protagonista. Cualquier traspiés terminará con el juego de forma no demasiado agradable. Por lo menos, el juego tiene diversos checkpoints donde se salva automáticamente el juego para poder repetir ese segmento.
Por desgracia, a este estupendo juego le siguió una segunda parte (que también compre original) que aun con algo más de sangre (al menos al comienzo) terminaba desvariando en exceso. A modo de curiosidad, podemos citar que la actriz que interpreta a la protagonista (Victoria Morsell) ha participado en ‘El Príncipe de Bel-Air’ y en otras series menos conocidas (al menos en España).
Sin duda recomiendo a todo el mundo este juego, pero recordad que es una película interactiva y muy corta, nada de aventura gráfica clásica a lo Monkey Island. Para los que no les guste darle al coco, constantemente hay una ‘calavera’ que nos ayuda en caso de que nos quedemos atascados (y si estamos MUY atascados nos dice exactamente lo que hay que hacer). Jugad y disfrutad este juego como si estuvierais viendo una versión de ‘La matanza de texas’ informatizada: hay poco presupuesto, pero una ambientación increíble. ¿Lo mejor del juego? El gato Spaz sin duda.



