Resident Evil 4El que avisa no es traidor: este va a ser un análisis largo. Largo, porque es un juego que merece la pena comentar en profundidad. Largo porque ha traído mucha polémica consigo. Empecemos por el principio.

El juego salió originalmente para la GameCube en el 2005. En su momento me gustó mucho la dirección que había tomado el juego (aunque también me gustó mucho el Code Veronica, que era más clásico). Aunque no me resultó demasiado innovador, tecnológicamente hablando. Un año antes había salido el Doom 3, así que este juego no era tan impresionante como nos querían hacer creer.

El caso es que a todo el mundo le encantó el juego, y se hizo un port para la PS2. En dicho port se añadían diversos modos de juego y, inexplicablemente, se introdujeron vídeos en lugar de las secuencias en tiempo real que había en la GameCube. Algo inexplicable, porque si una consola puede mover el juego, no debería tener problemas en esas secuencias. También se redujeron las texturas y se bajó la poligonación de los personajes.

El juego triunfó en PS2 y los usuarios de PC empezaron a armar escándalo para obtener una versión para su plataforma. El tiempo pasaba y nadie pensaba que iba a hacerse. Tras confirmarse su desarrollo, apareció un tiempo después una conversión realizado por una compañía koreana. Era un port de la versión PS2, con todas sus limitaciones, incluidos los vídeos en formato MPEG (el formato del porno por excelencia) que se veían terriblemente pixelados en el ordenador. Por no mencionar que podías verlos en un reproductor cualquiera.

Sin embargo, ese no era el mayor problema: el juego no tenía iluminación. Cuando digo esto me refiero a que tenía lightmaps (que no es iluminación, sino una forma de sombrear engañando al ojo) pero no tenía iluminación por vértices. Para que os hagáis una idea, aquí os dejo un vídeo:

Todos esperábamos que la versión distribuida por UbiSoft no fuera esa, que se hubieran dado cuenta que, a pesar de exigir Pixel Shader 2.0, no los utilizaban para nada. Incluso el soporte para el ratón era inexistente, y había que apuntar con el teclado.

Poco después, la versión europea llegó a las tiendas (en la línea barata Codegame) y era exactamente igual que la koreana (cambiando el nombre de Biohazard a Resident Evil, claro). Igual de mala. Mucha gente se había comprado el juego, y todavía muchos no lo habían jugado (yo incluido) esperando a jugarlo en condiciones.

En los foros, la gente se empezó a movilizar, sacando parches con texturas en alta resolución o formas de usar el ratón en el juego. Unos cuantos meses después salió el parche 1.10 que, por fin, solventaba los problemas más graves. Por fin el juego tenía color. Este es el resultado final:

Aún así, todavía tiene fallos, claro. Los vídeos son algo inexplicable, y el juego está capado a 30 frames por segundo, como en la versión PS2. Ésto hace que el juego parezca que no va del todo fluido, como que le faltan algunos frames más. Aún así, es perfectamente jugable y se puede disfrutar.

De hecho, cuando llevas un rato jugando, aprecias todas sus virtudes y te acostumbras a obviar sus defectos. El juego es un Resident Evil clásico si nos ponemos detallistas. Se compone de las clásicas partes de todos los de la saga: exterior, interior y zona industrial con la inevitable cuenta atrás final.

Al principio, la cámara sorprende por lo novedosa (en su momento, no había salido el Gears of War), pero el desarrollo es tremendamente clásico. El malo maloso, los secundarios estereotipados y la gran variedad de situaciones. Si hay algo que se puede decir de este juego, es que es bastante largo sin caer en obligarte a volver atrás una y otra vez. No hay prácticamente nada de backtracking, así que los entornos suelen ser nuevos continuamente. Y eso es algo loable, teniendo en cuenta que he tardado algo más de 12 horas en terminarlo.

Hay sangre (aunque menos de la que me gustaría) y hay enemigos variados (aunque eché en falta algún paleto con motosierra más), aunque tras todas las criaturas deformes de anteriores Resident Evil poco podrán sorprendernos ya. Es un juego muy orientado a la acción, en el que el mayor problema es conservar las balas. En muchas ocasiones habrá que usar un par de balas para tirar un enemigo al suelo y rematarle a cuchillazos para ahorrar munición.

también hay secuencias en las que deberemos proteger a nuestro objetivo: la hija del presidente. Ella resulta bastante molesta, pues no se preocupa en correr o evitar a los zombies, así que lo más habitual es hacer que se esconda en los numerosos contenedores que hay por el mapeado.

Resulta curioso que en Capcom hayan sabido mantener los elementos que no son realistas pero añaden variedad. Por ejemplo, a lo largo de nuestro recorrido nos encontraremos con varios Buhoneros, que son contrabandistas que nos venden armas y sprays de curación (aunque no BALAS). También mejorarán las prestaciones de nuestras armas por un módico precio. Es algo estúpido que exista este personaje (¿quién en su sano juicio se quedaría allí para ganar cuatro duros vendiendo solo al protagonista?), pero a Capcom no le importa hacer algo así si el resultado es divertido.

También se han introducido muchos quicktime events en las secuencias cinemáticas, que ayuda a no dormirse en los laureles, aunque suelen dar bastante poco tiempo para apretar los botones. También se agradece que haya más momentos interactivos que de costumbre. Por ejemplo, la huida en lancha mientras explotan las instalaciones que hemos dejado atrás es jugable, y además de ir rápido con la lancha deberemos esquivar las rocas que caen de la cueva.

No es un juego tan innovador como pretendía ser, en mi opinión. Por eso ha gustado tanto a los habituales de la saga. Parece un juego nuevo, pero no lo es. Eso no es malo, porque han actualizado la jugabilidad para que cada minuto jugado resulte divertido e interesante. Aún así, se siguen empleando las clásicas máquinas de escribir para guardar, que creo que ya va siendo hora de sustituir, porque lo único que consiguen es obligar al jugador a seguir jugando hasta llegar a una máquina y poder guardar.

Una vez terminado el juego, se desbloquean varios extras. Uno de ellos es Separate Ways, que es volver a jugar ciertas partes del juego con uno de los secundarios, teniendo su visión de la aventura (y completando partes de la historia que no quedaron claras en la trama principal). Destacar que este modo de juego nos ofrecerá unas 5 horas más de juego. También ha vuelto el clásico Mercenaries que había en el Resident Evil 3, aunque mucho mejor planteado y espectacular.

Sin duda, lo mejor de todo ha sido ver la percepción que tienen en el extranjero de nosotros, porque el juego transcurre en algún lugar de España. No faltan los “apúrense” o algún “ándale” que otro. Al menos, dicen tacos de vez en cuando, lo que no suele ser común.

¿Es un juego perfecto? Ni mucho menos, pero es muy bueno. Lástima que haya tenido que pasar por todos esos problemas para llegar hasta las tiendas.

Puntuación: 4/5

Si se hubieran esforzado un poco con la conversión a PC les habría puesto más nota.

Aquí os dejo unos vídeos con el juego completo. Coged unas palomitas: