Mañana termino los exámenes, con nada menos que IA por la mañana (para la que necesito un milagro) y la corrección de la práctica de Procesadores de Lenguaje por la tarde (para la que necesito un valium). Lo que no sé es lo qué voy a hacer en las 3 o 4 horas que tengo entre medias de ambos. Es decir, podría ponerme a jugar a algo o escuchar música, pero solo voy a estar pensando en lo que tengo delante.

Por lo menos, supongo que al terminar el examen de IA tendré ese alivio que siente uno cuando termina cualquier examen (tanto si ha ido bien como si no). De momento, Septiembre está saliendo bien, pero los exámenes son una lotería y estudiar nunca me ha servido para aprobar (aunque evidentemente ayuda). Yo llevo muy mal estos momentos de tensión, en especial cuando uno se juega tanto. Porque son exámenes que TENGO que aprobar, o matricularme por 3ª vez de esas asignaturas (cosa que sería la primera vez que me ocurre).

El caso es que espero volver al ritmo habitual de actualización del blog, además de mejorar y cambiar algunas cosas que tengo pendientes. Además de jugar como un bellaco y hacer todas esas cosas que he prometido. De momento solo puedo pensar en mañana.

¡Qué buena es la vida del estudiante!