Terminé este juego hace unos días, pero con los preparativos de la concentración en el SIMO no he tenido tiempo de hacer un análisis en condiciones. Para poneros un poco en situación y que entendáis porqué me ha gustado tanto, tenéis que comprender que el único Zelda que he jugado “en serio” ha sido el Zelda II de la NES. Así que prácticamente me pilla todo como a un novato.

Sin exagerar diré que es uno de los mejores juegos que hay en el catálogo de la DS, y quizá el mejor, porque los pocos fallos que tiene son perdonables con el buen hacer de este título. La historia es la típica de la saga, rescatar a Zelda, aunque en este caso no es una princesa, sino la capitana de un barco. En el abordaje de un barco pirata, que supuestamente tiene muchos tesoros, es raptada y el barco pirata desaparece entre la niebla.

The Legend of Zelda: Phantom Hourglass

Los gráficos utilizan el cel-shading por hardware de la DS de forma ejemplar, y la perspectiva es la típica aérea de títulos anteriores, aunque en 3D. Se nota que el juego se sigue basando en tiles, aunque no por ello los escenarios resultan sosos. Más bien todo lo contrario, están llenos de cosas que hacen único a cada lugar.

El juego utiliza todo tipo de técnicas para ocultar las desventajas visuales de la DS, dando lugar a unas escenas en las que no se nota para nada la ausencia de filtrado de texturas. De hecho, el único momento en el que se nota bastante es en los cielos, cuyas nubes están demasiado pixeladas.

El sonido es genial, con las clásicas melodías de la saga y algunos temas nuevos. Los efectos de sonido también suenan muy bien y no resultan para nada repetitivos o molestos. Y el control es púramente táctil. Aquí se acabó lo de manejar a Link con la cruceta y la verdad es que no se hecha en falta en absoluto. El control táctil sirve para mover a link, utilizar la espada (con trazos rápidos), rodar (aunque esto no funciona siempre, pero tampoco se exige en ningún momento).

Gracias al control táctil también se permiten hacer anotaciones en el mapa, aunque solo son necesarias para apuntar ciertas combinaciones de palancas, o algunos símbolos. También contamos con numerosas herramientas, todas ellas manejables con el lápiz. Por ejemplo: bumeráng (dirigimos su trayectoria), ratones-bomba (marcamos su camino), gancho (nos permite agarrarnos a estacas para alcanzar zonas inaccesibles), flechas y muchos más. Y todos ellos se utilizan en los puzzles que hay esparcidos por doquier.

Porque, como ya sabréis, Zelda nunca ha sido un mata-mata o un juego de rol. Es un juego en el que vencer a los enemigos requiere conocer su punto débil, en el que para abrir una puerta tendrémos que ser hábiles y fijarnos en el entorno que nos rodea. Lamentablemente, al no haber jugado a muchos más Zeldas, he tenido que mirar una guía para resolver algunos de los puzzles. Pero creedme que es por estar demasiado habituado a los FPS para tontos, y no porque los puzzles sean ilógicos.

En los enfrentamientos de jefes finales se utilizan las dos pantallas para mostrar la acción, dando lugar a secuencias espectaculares (y un retorno a los jefes finales basados en puntos débiles que echaba de menos). En torno al final del juego, estas secuencias original algunas ralentizaciones poco importantes, pero que están ahí.

También os garantizo que el juego os durará lo suficiente, no es muy largo ni muy corto y, lo más importante, mantendrá la diversión durante todo lo que juguéis, no como otros. Pero creo que será mejor comenzar por los fallos, que alguno tiene.

Lo peor del juego reside en el Templo del Rey del Mar, una mazmorra que revisitaremos varias veces a lo largo de la aventura y que nos obligará a rehacer todo el tramo que hayamos pasado anteriormente para poder alcanzar las zonas nuevas. Sé que según se adquieren nuevas herramientas, aparecen atajos, pero tampoco quitan TANTO trabajo como deberían.

También reconozco que hacia el final del juego, los trayectos en barco son demasiado largos, quizá debería poderse mejorar la velocidad del barco un poco. Por último, cuando terminas el juego no da opción de seguir en el mundo para poder escudriñar todos los secretos que nos han quedado en el tintero. Deberemos hacelo antes de terminar o volver a empezar la partida. Y es una pena que no deje seguir jugando porque hay muchísimos secretos que descubrir.

Puntuación: 5/5