El viernes estuve jugando una partida de rol de mesa. No matamos a nadie, lo juro. El caso es que no se trataba de ningún juego tradicional, sino de un proyecto fin de carrera consistente en un RPG basado en conceptos de ingeniería del software y gestión de proyectos. Y la verdad es que la idea está bastante bien, aunque no tengamos la oportunidad de masacrar a Asensio con un bárbaro de nivel 17.
Es broma (al menos lo del bárbaro) ya que el desarrollo de una partida coincide con la elaboración de un proyecto, aunque se todo esto se puede modificar según lo requiera el master, pudiendo hacer partidas de varios proyectos en paralelo, por ejemplo.
El juego resulta bastante entretenido, principalmente por el alto nivel de incertidumbre, y que hay que decidir en qué gastar el tiempo casi a ciegas (como en un proyecto de verdad) teniendo en cuenta los recursos de los que dispones. Existen las típicas fichas para los personajes, con atributos relacionados a sus habilidades como analistas y desarrolladores. Así mismo tenemos una ficha para el proyecto que es común a los todos jugadores, en la que se van rellenando los tiempos invertidos en cada tarea.
Nosotros nunca sabremos el tiempo que nos tomará hacer algo, así que cuando asignamos un número de días para realizar una tarea, tenemos que basarnos en nuestra experiencia y en lo que llevamos del proyecto, porque según avanzamos, el nivel de incertidumbre se reduce.
El sistema está muy conseguido, aunque utiliza muchas tablas con cifras que al final molestan un poco. Especialmente a la hora de calcular los tiempos cuesta utilizar tantas tablas. Sin embargo, la parte de gestión y el hecho de atacar problemas interesantes (como qué hacer si uno de los empleados se niega a darnos información por miedo a que el sistema automatice demasiado las cosas y le despidan) hace que el juego resulte ameno.
Según la historia puede darse el caso de que te aburras, pero si está bien hilada, puede dar mucho juego. Me recordó al Phoenix Wright, porque un juego de abogados suena a coñazo puro y duro, pero si cuenta con personajes estrafalarios y sorpresas a lo largo de la historia es otro cantar. Lo mismo vale para éste.
Lástima que no fueran más jugadores (y no miro a ditman nadie o guti) porque cuantas más personas jueguen, más se discuten las decisiones y más divertido puede llegar a ser. Esperemos que a la siguiente partida se apunte más gente.
- Viejos conocidos
- Todas las frases que contienen la palabra Flex…
- Todos tenemos un pasado
- Preparen las salvas
- Jugar para ganar
- 3 de Diciembre de 2007 a las 12:29 am
KnudoW dice:
Esto es el colmo de la fusión del geekismo y el frikismo… xDDD
Abe dice:
El viernes estuve jugando una partida de rol de mesa. No matamos a nadie, lo juro.
Eso es que no habéis seguido las reglas correctamente



