Empecé a jugar a este juego en las vacaciones de Navidad, con mis sobrinas, y parecía un clon competente de Mario 64. Desde luego los de Naughty Dog no podían haber elegido un juego mejor en el que basarse. Sin embargo, aunque técnicamente es un título muy sólido, un par de decisiones en la jugabilidad hacen que los últimos niveles sean algo pesados.
Como os podéis imaginar, el juego consiste en ir recolectando baterías (el equivalente a las estrellas en el Mario 64) para desbloquear nuevos niveles. En este caso, los niveles están interconectados, dando lugar a un vasto mundo en el que no hay tiempos de carga. Sin embargo, un mapa “central” a través del cual se accediese a los niveles evitaría los numerosos paseos que tendremos que dar para ir de un nivel a otro.
Tampoco estaría de más algún checkpoint más, especialmente en los últimos niveles, que son bastante largos. Es realmente frustrante no calcular bien un salto y tener que repetir el nivel entero. Además es bastante habitual no calcular bien los saltos ya que la cámara no ayuda para nada. Se sitúa casi siempre detrás del protagonista, y hemos de usar el stick derecho para situarla donde nosotros queremos. Es cierto que en contadas ocasiones, la cámara se mueve ella sola, pero no es lo habitual.

Por último, es muy fácil morir. Tan solo aguantaremos 3 golpes antes de tener que repetir la mayor parte del nivel (gracias a los checkpoints) y rellenar la vida es una tarea muy laboriosa. Necesitaremos 50 esferas verdes para recuperar uno de esos 3 golpes. Y un cofre o un enemigo suele tener por término medio unas 2 esferas, así que lo más normal es que nuestro personaje caiga abatido cada dos por tres.
Quitando esas pegas, el juego es muy divertido y variado, contando incluso con secuencias con vehículos que, al contrario de lo que pudiera parecer, están muy bien diseñadas y suponen una bocanada de aire fresco. Los personajes tienen un diseño exagerado que le va muy bien y los controles son bastante sencillos, así que nada de tener que aprender tropecientas combinaciones.
Y aunque en un primer vistazo, el juego puede que no parezca gran cosa técnicamente, realmente tiene muchísimos detallitos que no se perciben porque, simplemente, encajan tan bien que uno no se da ni cuenta. Por ejemplo, todas las antorchas tienen un efecto de “gas” que distorsiona la pantalla. E incluso los ojos de Daxter (que no es precisamente el centro de atención mientras jugamos) tienen un efecto de brillo.
En ocasiones, tanto efecto y detalle tiene un precio y es que el sistema de ‘culling’ descarta objetos con mucha alegría, y a veces podremos ver cómo aparecen y desaparecen plataformas. Aunque esto solo se da en ciertas zonas de algunos niveles y con plataformas muy lejanas. Pero no deja de ser curioso.
Tengo ganas de echarle el guante a la segunda parte que, según dicen, mejora la mayoría de fallos de diseño que se dan en esta entrega. Sin embargo, este juego ya pone el listón suficientemente alto.
Puntuación: 4/5




[...] juego tiene mucho en común con Jak & Daxter, hasta en el título. La mecánica también es similar, recordando mucho a Super Mario 64 (aunque [...]