Muchos de vosotros conoceréis las “maravillas hechas juego” de Kenta Cho. Hacen unos juegos minimalistas a más no poder, sin que por ello dejen de ser divertidas. Y son gratuitas.

El caso es que con la noticia de que Ikaruga ha llegado al Xbox Live Arcade (aunque yo nunca jugué al Ikaruga), me entró la morriña de los shoot’em up de naves. Supongo que hacen que se active mi vena nostálgica de cuando jugaba al Galaga.

El caso es que he terminado en la página de Hikoza, en la que aloja también un buen puñado de juegos de este estilo. He probado bastantes, pero si he de quedarme con uno es con Warning Forever.

Cuando lo jugué por primera vez, simplemente me pareció divertido: un juego en el que todo son boss-fights. Un Shadow of the Colossus de naves, vamos. Cada vez los enemigos son más grandes y tienen mejores armas. Y se premia por derrotarlo en el menor tiempo posible (algo que sería completamente adictivo si fuera en un tablón online).

Después me empecé a informar sobre el juego y leí algo que había pasado desapercibido mientras jugaba. El juego se adapta al jugador. Al comenzar, se empieza con un núcleo básico y, según lo que el jugador destruye primero, o las armas que hayan conseguido eliminarlo y otros factores, se construye el siguiente enemigo.

Si matamos primero la parte trasera, el próximo monstruo la tendrá reforzada. Si atacamos primero los lasers que nos hacen la vida imposible, el siguiente monstruo tendrá más lasers. Y el caso es que el monstruo resultante queda tan bien integrado que uno no se da cuenta que se genera “al vuelo”. Tienen partes móviles y movimientos que se adaptan al jugador.

Me parece un juego sencillo de hacer, sencillo de jugar, y divertidísimo. Una idea de juego pura, que además podría adaptarse en plataformas más modestas como la Nintendo DS sin problemas. Me encanta el Geometry Wars, y este juego es otra de esas ideas tan simple que asusta. ¿Para cuando un Warning Forever Galaxies?

Puntuación: 5/5