Llevaba un tiempo recordando con añoranza el Shadow of the Colossus. Mientras lo jugaba me divertía, está claro, pero no me daba cuenta de que había algo más. Al terminarlo, seguí viendo vídeos y escuchando la BSO para recordar los buenos momentos. Quizá tenga que ver con el estupendo final.

El caso es que, qué mejor forma de recordar a dicho juego que jugar a ICO, el anterior juego del estudio (aunque cronológicamente es posterior a SotC). Es un juego que sigue las mismas pautas, se nota el estilo común que impregna todos sus títulos, a saber:

  • Pocos personajes, pero a los que uno les acaba cogiendo cariño
  • Escenarios enormes y abandonados, en los que la arquitectura es funcional y no un mero soporte del juego
  • Aspecto gráfico impactante gracias a diferentes efectos que parecen imposibles de programar en la PS2
  • Sonido ambiental (sin música) cuando se vaga por los escenarios
  • Música bellísima en los momentos claves
  • Final que juega con tus sentimientos

Básicamente ahí está todo. Apostaría a que su siguiente título para PS3 no va a reinventar la rueda. Al menos no debería.

En este juego controlamos a un niño con cuernos que va a ser sacrificado. Porque eso es lo que se hace con los niños con cuernos. Sin embargo, hay un pequeño terremoto y consigue liberarse de su prisión. Por el camino encuentra a una chica que habla un lenguaje que no entiende. Es blanca como un espíritu y parece frágil.

La libera y ve como aparecen unas sombras de la nada para llevársela. Así empieza ICO, y tu objetivo es conseguir escapar del castillo junto con tu nueva amiga. Tú eres un hacha de la escalada, así que cual Lara Croft hay que ir atravesando los escenarios (de hecho, la jugabilidad es muy similar al juego de EIDOS) siempre protegiendo a la chica y buscando caminos para que te acompañe (no es tan “atlética” como tú).

Y poco más se puede decir, porque al igual que el SotC, la jugabilidad en sí es tan simple que a veces da miedo de lo bien que funciona. Uno se mete por completo en el juego, y puede que los fantásticos escenarios tengan algo que ver.

Tampoco se queda corto con efectos gráficos, de hecho, muchos de los efectos del SotC salieron de aquí: bloom, self-shadowing (parece una especie de shadow maps, o al menos los artifacts que genera son similares), animaciones muy fluidas, agua que distorsiona lo que hay detrás, bump mapping… poco más se puede pedir.

Y todo en poquísimo espacio (creo recordar que eran unos 700Mb) y sin apenas tiempos de carga (que los hay, pero son un suspiro). También el juego es bastante corto, yo me lo pasé en menos de 6 horas, aunque es cierto que no me atasqué apenas (un par de veces a lo sumo), así que no os recomiendo usar guías salvo para esos “atasques crónicos”.

En YouTube hay algunos vídeos mostrando una beta del juego funcionando en PSX, y no tenían mala pinta, pero me alegro de que se pasaran a PS2. Resulta curioso ver como han cambiado los diseños de los personajes (a mejor). También se pueden reconocer muchos niveles que pasaron a la versión final.

A falta de una palabra mejor, imprescindible.

Puntuación: 5/5