Hoy he pasado un par de horas programando Flexo y he tenido una revelación. No es que sea un software especialmente grande, pero digamos que estoy perdiendo el control de la situación. Posiblemente consiga terminarlo para presentarlo como PFC, no creo que tenga problemas, pero el diseño se está desvirtuando más de lo que me gustaría.
El principal problema me lo estan dando la comunicación entre subsistemas. Mi idea era que todo estuviera bien integrado y que se reutilizase un montón de código y todo eso. Pero eso solo hace que tengas unas jerarquías de clases monstruosas y tengas que hacer ciertas concesiones en algunos casos, pues es imposible hacer todo tan genérico como yo pretendía.
Por un lado, evidentemente hay cosas que han salido muy bien, y estoy contento con ellas, pero otras no me acaban de convencer. Quizás este sea uno de los problemas de llevar el proyecto solo (y alargarlo durante tanto tiempo): se pierde la perspectiva.
Quizás solo sea un mal día, un escollo como otro cualquiera en el desarrollo de un proyecto. Pero sí que echo de menos tener el contrapunto, tener alguien que me pare los pies o que me de otro punto de vista. En fin, que mañana será otro día.
Miguel Herrero dice:
Ya se me ha pasado un poco el berrinche, ha sido un mal rato. En lugar de tirar pa’lante y entregar lo que sea voy a optar por mejorar un poco el diseño, que creo que estoy a tiempo.
¡Hoy es el primer día del resto de mi vida!




[...] unos posts escribía sobre una pequeña crisis con el proyecto, porque cuando uno tiene que improvisar sobre la marcha, hay cosas que salen bien, [...]