Como sugerencia de Lobo (que parece que es la tónica) he creado un blog exclusivamente para llevar un diario del desarrollo de Flexo. Allí escribiré posts bilingües y actualizaré más frecuentemente que aquí. Aún así, las noticias “gordas” las publicaré también aquí (como la primera versión BETA).
De momento, la cosa está un poco austera, pero intentaré ir actualizando tanto como pueda, porque siempre es bueno publicar lo que uno va haciendo para darse cuenta de los errores que ha cometido (o que otro los señale con el dedo).
De momento estoy con la documentación, pero si alguien quiere involucrarse con la toma de ciertas decisiones, también lo postearé ahí. No se requiere experiencia para comentar
He terminado este juego (en fácil todo hay que decirlo, estoy ahora con el normal) y tengo unas impresiones entrecruzadas. Por un lado, hay que celebrar que la saga haya aterrizado en la DS de una vez, pero por otro tiene cosas mejorables.
Todo el mundo quería jugar al Metal Slug en su DS, y hace poco ese sueño se vio cumplido gracias al estupendo emulador NeoDs, que permite jugar a los juegos clásicos con una fluidez impresionante para tratarse de sus primeras versiones y en una plataforma tan limitada. Poco después nos encontramos con un Metal Slug exclusivo para la DS que, si bien tiene novedades interesantes, es peor que jugar a los títulos viejos con el emulador.
En SNK Playmore parece que han apañado lo que ya tenían para la DS, y se nota. Los sprites sufren pérdida de calidad en el escalado, algunos efectos de sonido distorsionan un poco y el uso de la pantalla táctil es anecdótico (muestra un cutre-mini-mapa, sin enemigos). El juego consta de 7 niveles y algunos retos extra, que no sé si desbloquearán algo (no lo parece).
En mi opinión, deberían abandonar ya el tufillo a recreativa, que entiendo que a muchos parecerá nostálgico. El uso de créditos y pantallas de continue son, hoy por hoy, innecesarios.
Los gráficos son buenos, pero los fondos se han diseñado con un estilo visual distinto al clásico que no acaba de casar con los sprites. Se nota que los fondos tienen más calidad, pero los sprites de los personajes no acaban de integrarse bien en ellos.
La música y los efectos de sonido son los de toda la saga, lo cual no es malo. El juego va muy fluido con puntuales bajones de framerate que no son ni tan acusadas ni tan habituales como en otras entregas. Como en todos los demás juegos de la saga, la dificultad es muy alta y el juego es cortísimo, recayendo la rejugabilidad en los distintos niveles de dificultad.
Los jefes finales tampoco son demasiado originales que digamos, sin el carisma del cangrejo gigante del MS3 o la excavadora que iba escalando la torre en el segundo nivel del MS2. Al menos han incluido muchos enemigos y armas de otros juegos que son ya clásicos, como los helicópteros o el prisionero que te sigue lanzando bolas de fuego. También repiten vehículos como el tanque (el primero que manejamos) y se añaden otros bastante sorprendentes como un mecha enorme.
Resumiendo, es un buen juego, pero no aprovecha demasiado la capacidad de la DS. Y comparándolo con sus precuelas jugadas en el emulador NeoDs no sale demasiado bien parado, salvo por la mejoría en el rendimiento. Entre este y Contra 4, prefiero el segundo. Quizá en siguientes entregas, la balanza cambie de posición. Aún así, sigue siendo un Metal Slug y es tremendamente divertido
Tras terminar el Black en la PS2 decidía animarme a jugar algún FPS más en esta consola, porque realmente el control se me hizo bastante bueno. Lo intenté con Medal of Honor: Frontline, que en Eurogamer daban una notaza, y me pareció bastante lamentable (es un juego que ‘queda grande’ a la potencia de la PS2).
Me llamó la atención este Time Splitters que, por lo visto, es el primero en la saga con tener un modo historia y tenía bastante buena pinta. Lo he acabado y he de decir que es muy entretenido y desenfadado, aunque no exento de fallos.
El juego es un juego de tiros, y punto. Muy bromista, con multitud de referencias a películas y clichés (el nivel de la casa encantada es genial) y muchos giros gracias al viaje en el tiempo. Y es que el juego trata de unos bichos que exterminan la raza humana y el típico héroe cachas que tiene que viajar adelante y atrás en el tiempo para eliminarlos.
Las anteriores entregas estaban enfocadas al multijugador (o en su defecto, al uso de bots) y en esta, además de eso, han creado un modo historia que sorprende respecto a otros juegos que SOLO se centran en la experiencia de un jugador.
Los niveles son muy variados gracias a los viajes en el tiempo, y tienen multitud de sorpresas, teniendo que manipular ordenadores (con un interfaz en el propio juego, a lo Doom 3) o escapar de una cuenta atrás entre numerosos zombies. También hay secciones de vehículos que son divertidas, aunque si fueran algo más largas quedaría en evidendia el comportamiento de los vehículos.
El doblaje al español es excelente (y es algo a lo que siempre presto mucha atención) con voces por todos conocidas, la mayoría de series como House o Los Simpson. Los gráficos son muy resultones, normalillos en general con ciertas partes que despuntan, como la animación de los personajes o ciertos efectos. Por desgracia hay algunos momentos en los que el framerate baja de forma escandalosa, aunque se suelen dar en momentos fuera de los combates, debido a efectos gráficos para dar espectacularidad a algún evento.
El sistema de autoapuntado es muy mejorable, y la mayor parte tendremos que apuntar de forma precisa con el stick analógico, lo que es casi imposible. Y en algunos niveles la precisión es vital. No he notado apenas las ayudas al apuntado, salvo en armas de poca potencia, como pistolas y similar.
Una vez terminado la historia, todavía hay mucho juego por delante, con ligas de deathmatch, retos en solitario (como aguantar oleadas de enemigos) e incluso podemos crear nuestros propios mapas, con un editor similar al del TrackMania, aunque más incómode de manejar con el mando.
Muy recomendable si te gustan los shooters con toques de humor gamberro y mucha variedad. Si se curran algo decente para XBox o PS3 (no, el Haze no cuenta) con esta franquicia y aprovechan las capacidades online de las consolas actuales, les puede salir un título imprescindible.
Hoy al mediodía he terminado este juego. En serio, no se si habrá llegado a la hora de juego. Si es que no hay nada como coger un juego en un buen estado mental. En otros intentos anteriores había salido escaldado, pero hoy me lo he pasado sin mayor problema.
El juego es técnicamente mejor que su precuela, introduciendo niveles tanto laterales como con vista aérea. También hay armas nuevas, planetas nuevos y estupendos e impresionantes jefes de fin de fase (y sub-jefes). Todo en general tiene más calidad, y la dificultad está bien ajustada sin ser frustrante.
Los niveles son totalmente independientes, así que no veremos prácticamente nunca reciclaje de escenarios. Los jefes finales también son variados y suponen más un reto de paciencia que otra cosa.
El problema que tengo al comentar este juego es que es un buen shoot’em up, pero no tiene nada destacable. Todo nos resulta familiar, de una u otra forma. Aunque este género no abunda en la DS y su ejecución es estupenda, así que de poco podemos quejarnos.
Sin embargo se hubiera agradecido alguna sorpresa más, quizás aprovechar las dos pantallas en algún nivel u ofrecer rutas alternativas. Por lo menos, el control táctil es preciso y muy superior a usar la cruceta.
Muy recomendable, aunque pensado para aquellos que gustan de repetir los juegos subiendo la dificultad, aunque también hay retos aislados, como “sobrevivir 30 segundos” en cierta zona. Estos retos añaden algo de vida al juego, e incluso incluyen escenarios nuevos. Lástima que todo se limite a cumplir en lugar de incluir alguna característica destacable.
Acabo de terminar la segunda parte del Trauma Center para la DS. Había mucha gente demandándola tras la conversión del original a Wii (con añadidos). Básicamente han retomado el estilo de Wii, con ese ambiente verdoso que lo impregnaba todo, y mejorando todo lo definido por la entrega anterior en términos de calidad.
Los gráficos son más vistosos y definidos, la música tiene muchísima calidad y todo en general ha sido mejorado. Sin embargo la jugabilidad sigue siendo la misma. Literalmente, podría decirse que el 85% del contenido de este juego ya estaba en la entrega anterior, con pequeños cambios que no acaban de convencer del todo.
Aquí se ha intentado meter más operaciones realistas, en lugar del matamarcianos en el que se convertía el original una vez se descubría el virus GUILT. Aquí sigue habiendo operaciones normales hasta el final, aunque se limitan a añadir más pacientes en una operación, o poniendo las cosas más difíciles dandole al jugador menos recursos. Así que pocas novedades veremos en este campo.
Respecto a la GUILT hay algunas cepas nuevas, pero no se muestran hasta el último capítulo, y se limitan a reaprovechar algunos de los vistos anteriormente con ligeras variaciones de comportamiento. En un caso, tendremos que inyectar suero de colores a los bichos, con la novedad de que hay más colores (UAU, el colmo de la originalidad). En otro caso, el virus irá dejando huevos que mutarán en bichos nuevos (que no añade demasiado a la jugabilidad aparte de frustración). En la mayoría de los casos, los añadidos se limitan a fastidiar al usuario.
Menos mal que las cepas nuevas son diferentes y mucho más satisfactorias en este sentido, dotando al juego de mecánicas nuevas. Además, la dificultad se mantiene respecto de la primera entrega, aunque podemos elegir (para cada operación) entre tres niveles de dificultad. Así que resulta difícil quedarse atascados.
Una de las cosas que más me molestó fue el final, haciendo que el virus último recurriese a todas las demás cepas, cual último nivel del Megaman. Esperaba algo más creativo. Al menos la música sí es nueva, y es que aunque en general tiene una calidad excelente a lo largo del juego, peca de tener poquísimas canciones que se repiten una y otra vez.
Se ha cambiado de diseño artístico, así que cuesta distinguir algo a los personajes, pero como todo, es cuestión de acostumbrarse. Resumiendo todo esto: han hecho una segunda parte bastante conservadora, y es que gastan todos los cartuchos de innovación al principio del juego, y dejan pocas sorpresas para el final, con la consecuente decepción. Es un buen juego, pero es imposible causar la primera impresión del primero, especialmente si aportamos poco respecto de la entrega anterior.