Gracias al 20% en Saturn que hubo lunes y martes me decidí a comprar un disco duro externo. No había demasiadas opciones, la verdad. Por un lado, había un Lacie de 2.5″ con 80 Gb a 35€. Mi plan era centralizar mi colección de música, y con ese espacio no me daría para mucho. Por otro lado solo había dos competidores claros, y los dos eran de 3.5″ y 500Gb. Uno era Lacie y el otro no recuerdo. Cogí el Lacie por la marca, el diseño y que la carcasa era metálica y tenía unos pocos agujeros (el otro era de plástico y parecía un queso gruyere).
Acto seguido (tras hacer un formateo completo) empecé a organizar mi librería. Hasta ahora había tirado de mi discman con el que me importaba poco que los MP3 tuvieran bien los tags o si faltaban alguanos ficheros para completar un disco. Al terminar de copiar me encontraba con una biblioteca de unos 15.000 archivos y algo más de 60Gb. En casa tengo algunos discos más, pero esos estarán bien etiquetados (vamos, que los tengo en CD y habrá que codificarlos a MP3).
Evidentemente, no era plan de ponerse a arreglar todo a mano. Al final arreglé bastante con la web MusicBrainz. Allí bajé el Picard, que es un programa que rellena los tags que faltan y en caso de no poder identificar el archivo, sube una huella digital que se compara con la base de datos que tienen. He de decir que esa característica funcionó bastante bien, aunque cuando el archivo era demasiado general, lo mismo te lo metía en un Grandes Éxitos u otra recopilación. Sin embargo para temas de videojuegos que no había manera de ubicar, funcionó francamente bien. Incluso con artistas españoles, y no me refiero a Bisbal precisamente.
Por desgracia, cuando tienes álbumes hechos a mano, con canciones variopintas, es mejor que el programa no te las administre, porque te puede hacer un verdadero desbarajuste (a mí me ordenó las canciones de los 3 Guitar Hero y de Rock Band POR AUTOR). En estos casos más vale copiarlas a pelo en la librería y pa’lante.
Cuanto tenía que cambiar las tags que, gracias a Dios no fue a menudo, usé el FixTag, un programa Java muy sencillito y que no va mal, aunque no es la panacea. Por ahí me recomendaban EasyTag, pero no me tiraba sin instalar GTK.
Una vez terminado, me puse a buscar carátulas con el Album Cover Art Downloader, una aplicación hecha con Qt que falla de vez en cuando, pero es de lo mejor que encontré. En general funcionó bastante bien, a pesar de ciertas incompatibilidades con algunos caracteres y fallos en la conexión, algo normal porque en mi habitación la wifi no llega en sus mejores condiciones.
Y hala, tras dos días y medio taggeando como un poseso (literalmente, TODO el puñetero día con ello) ya tengo mi colección ordenada. Ya puedo seleccionar toda la música y darle al random, con todo el placer que ello conlleva. Ahora solo falta que me pete el disco duro…
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