Acabo de terminar este estupendo juego que la XBox360 utilizó como cabeza de cartel de la consola. He de decir que, si tuviera que haber puntuado el juego en las primeras 4 o 5 horas que jugué del tirón, le daría la máxima nota, porque me lo pasé pipa. Luego me topé con ciertos bugs que hay en la versión de PC, me tragué los niveles exclusivos de esta plataforma, y lo terminé en el gran final que muchos habréis visto.

Vayamos poco a poco. Los gráficos son impresionantes, y no porque sean excesivamente complejos, sino porque todo está muy bien aprovechado. Hay efectos por doquier y, en general iba muy fluido. No me gustó mucho que se usen vídeos de estos que “parecen” en tiempo real, pero no lo son. Sobretodo cuando el motor gráfico tiene tanta calidad. Gracias a dios, estas secuencias son minoría.

Los efectos de sonido están bastante bien, y la música es demasiado genérica, aunque correcta. La historia tampoco tienen demasiada chicha, pero lo que importa no es tanto lo que se cuenta, sino cómo se cuenta. Aquí prima la experiencia de juego sobre el diálogo. 

El manejo con teclado y ratón hay sido muy cómodo, y este es uno de los pocos juegos en los que en la conversión a PC, no se echa en falta un pad. Sin embargo, hay otras cosas que los usuarios de PC hemos tenido que soportar. Por un lado, el juego tiende a arrancarse minimizado,y al hacer clic en la barra de tareas y demás, tiende a haber parones con relativa frecuencia que no suceden al arrancarse maximizado a la primera.

Por no mencionar de que aleatoriamente se borran las partidas salvadas. Y esto pasa tanto en copias piratas como en originales. Los niveles exclusivos para PC también tienen altibajos. En general son bastante sosos, sin demasiadas situaciones originales. Lo que resulta atrayente de estos niveles es que uno ve más tiempo un bicho gigantesco que solo sale de pasada en la versión de XBox. De hecho, el último nivel exclusivo de PC, es un boss-fight con ese bicho cara a cara.

El juego es una delicia, nos van arrojando enfrentamientos cortos, para no saturar demasiado y de forma muy variada. Cada enfrentamiento siempre sorprende por algún elemento, y hay algunos especialmente remarcables.

Los enemigos tienen mucha personalidad (me encantaron los boomers: tipos grandotes con lanzacohetes que solo dicen ‘booom’), aunque el doblaje al español ha sentado mal a todos los personajes. El que dobla al protagonista lo recuerdo de doblar al guardia Barney en el primer Half-Life, y parece que sigue doblando con la misma “pasión” que entonces.

Las voces americanas, aunque son mucho más hip-hopperas, mucho “nigga” y mucho “fuck”, le pegan más. De hecho, al doblar al español, muchas expresiones se han doblado literalmente palabra por palabra y suenan rarísimas. Además, en los niveles exclusivos de PC, alguno de tus compañeros (Baird) tiene otro doblador.

Volviendo a la jugabilidad, es un juego que da mucho de sí, pues aunque te maten a menudo (algo que en altas dificultades ocurre con frecuencia) los enemigos no se comportan siempre igual, y los enfrentamientos se hacen más divertidos. Algo que se echa en falta en los niveles más difíciles es un compañero humano, y es que la IA que te acompaña, en muchas ocasiones no hace más que estupideces.

Pero bueno, cuando terminas un juego y te quedan grabados numerosos momentos memorables en los que recuerdas habertelo pasado genial, suele ser señal de que el juego ha merecido la pena. Y es que, aunque le de algo menos de nota por la conversión a PC, en XBox bien podría llevarse la nota más alta. Jugabilidad de cabo a rabo.

Puntuación: 4/5