El sábado no me apetecía programar demasiado, así que necesitaba un juego corto para llenar esas horas de entretenimiento. Y claro, quería un BUEN juego corto, y el primero que me vino a la cabeza fue el Call of Duty 4. Había oído hablar muy buenas cosas de él, así como de la longitud de su campaña de un jugador. Y efectivamente, todas ellas tenían razón.
El juego es impresionante, gráficamente es bestial, manteniendo el tipo a lo largo de todo el juego. Los niveles quedan grabados en la retina, y a buen seguro que al menos la mitad del juego (si no más) os parecerán niveles memorables.
Las sombras son espectaculares, el uso de bloom y normal mapping es moderado y sólo cuando la situación lo requiere, y he podido jugarlo a tope sin ningún parón reseñable. Al menos, a tope de lo que me dejaban las opciones (algunas cosillas no podía subirlas de “medio” y aún así, los gráficos son estupendos).
Los tiempos de carga son realmente cortos, y se disimulan con los vídeos que presentan los objetivos de la misión, así que no hay virtualmente tiempos de carga.
El sonido también está bien, aunque es la clásica banda sonora militar y las típicas voces americanas estereotipadas (lo jugué en inglés) pero están grabadas con mucha autenticidad. El diseño de niveles es muy clásico, pocos elementos destructibles, muchas secuencias predefinidas, pero realmente dan ganas de volverlo a jugar nada más terminarlo.
Al acabar el juego se desbloquea un modo “arcade” que es lo mismo, pero con un tiempo límite para las misiones, vidas, y un sistema de puntos y multiplicadores al matar a los malos. Yo estoy volviendo a terminarlo en este modo y realmente la cosa cambia bastante, porque te obliga a tomar siempre la iniciativa para obtener mejor puntuación.
El juego es tan corto que no me gustaría desvelar demasiadas sorpresas, pero hay muy buenos y variados niveles en este juego. Realmente no puedo mencionar dos niveles que tengan el mismo modo de juego, ya que en unos atacaremos, en otros defenderemos la posición, o nos subiremos a vehículos muy variopintos. Uno de estos vehículos me resultó toda una sorpresa, y parece que les gustó tanto a los desarrolladores, que la secuencia de créditos al final se hace en ese vehículo.
La verdad es que es un juego muy corto, pero no por ello fácil. En algunas situaciones me mataron MUCHO, jugando en dificultad media. No hay barra de vida, y el protagonista se cura al cubrirse unos segundos, pero tarda algo más que en anteriores Call of Duty (al menos, así me pareció). Y en algunas situaciones, simplemente te acribillan a balazos antes de que puedas salir pitando.
El vídeo que acompaña a esta entrada os muestra la primera misión, que es básicamente una introducción con muy poca acción, pero que muestra el estilo cinematográfico del que hace gala todo el juego. Mucha atención a los dos últimos minutos de la misión. No he probado el multijugador, pero realmente veo mucho potencial tras haber jugado el modo de un jugador.
Este es uno de los poquísimos casos en el que lo de “corto pero intenso” es totalmente cierto. Unas 5 horas para acabarlo, pero todas ellas escapando de la muerte por los pelos. No hay demasiadas cosas revolucionarias aquí, pero todo lo que hace, lo hace cómo el mejor.

Hace una semana exacta me sacaron dos muelas del juicio, las del lado derecho. Elegí ese lado porque tenía recién hecha 