Se acabó la feliz y sencilla vida del estudiante y comienza una nueva etapa en mi vida. Al menos eso es lo que se dice, porque a mí nunca me pareció que la vida del estudiante fuera feliz o sencilla, sino todo lo contrario. Pero tuvo sus buenos momentos, y supongo que hasta los malos valdrán para algo, aunque solo sea para demostrarte a tí mismo que se pueden superar.

Mañana iré a Oviedo, y pasaré unos días “de prestado” mientras busco un lugar mejor en dónde caerme muerto. Tengo dos citas para ver pisos por la tarde, y esperemos que uno de esos esté decente, porque me cogen muy cerca del curro.

Sin embargo, no es buen momento para vender/alquilar o cualquier otra cosa relacionada con pisos. Y no hay nada que baje de los 300€, eso por descontado. Pero bueno, siendo éste mi primer trabajo, tampoco espero que mi saldo positivo a final de mes sea una millonada, me conformo con que me quede algo después de pagar el alquiler, luz, internet, comida, etc. Bienvenido a la vida adulta.

Aún así, no todo son desventajas, tendré un pisito para mí solo, y me da que en el trabajo voy a aprender mucho de ciertos temas en los que se que debo mejorar (y más importante aún, tengo ganas de hacerlo).

También tendré que finiquitar el PFC, que ya toca. A bote pronto, tengo que imprimir los tomos, conseguir la firma y entregarlos en secretaría. Va a ser una pasta el tema de la encuadernación, pero todo sea por la patria. Ya se sabe que no hay placer más descansado que después de haber presentado :)