Caray, casi 1 mes sin actualizar. Todo tiene explicación, os lo prometo. Llevo ya un par de semanas trabajando, junto con unos cuantos ex-compañeros de Universidad, y de momento todo va bien, el trabajo es entretenido y de momento estoy contento con haber empezado a trabajar.

Ahora mismo estamos currando en una miniaplicación “chorras” para el iPhone (pero de esas que al final acaba comprando mucha gente) y está resultando una experiencia interesante. No trabajamos directamente sobre el SDK de Apple, sino sobre un motor que funciona, entre otras plataformas, en el iPhone. Aunque si algo me ha quedado claro en estas dos primeras semanas, es que tengo muchísimo que aprender.

Con el tiempo, y la costumbre, ya iré cogiendo más ritmo. Aún así, creo que no lo he hecho demasiado mal, aunque puedo hacerlo mejor. Tiempo al tiempo. Todos los compañero son muy agradables y, algo que creo que es bastante importante, me caen bien y respeto el trabajo que hacen. De hecho, allí hay gente con mucho talento.

El unico efecto secundario del trabajo que yo no me esperaba (aunque todos me lo advertían) es el cansancio. A lo largo del día me siento bien, y al término de la jornada laboral voy a comprar o a lo que haga falta. Sin embargo, a eso de las 12 de la noche se me cierran los párpados cosa mala. Caigo en la cama como un saco de patatas, y casi instantáneamente me duermo. Quién me ha visto y quién me ve.

Además de trabajar, tengo 3 objetivos a corto plazo. El primero es contactar con un miembro del tribunal de mi PFC para concretar una fecha de presentación. Por lo visto, es del departamento de matemáticas y no me ha devuelto el correo que le mandé, supongo que porque no usa habitualmente el correo de uniovi.

Por otro lado, tendré que presentar los papeles para la renta de emancipación, es decir, una ayuda del gobierno para pagar el alquiler, que donde estoy no es especialmente barato (y menos teniendo que pagarlo yo solo, aunque tiene otras ventajas, claro). Y por último, tengo que poner internet.

He estado mirando, y una de las mejores opciones es el “todo en 1″ de Orange. En casa, mi padre tiene Orange y no ha dado mal resultado. Lo malo es que no me pueden decir si pueden ponérmelo hasta que de de alta la línea. De momento voy tirando con el internet del curro, pero para ciertas cosas (especialmente consultar APIs y colaborar en otros proyectos) resulta imprescindible tenerlo en casa.

Ya os contaré qué tal va todo. De momento, he dejado un par de posts programados con los juegos que me he ido acabando estos días. Hasta pronto.