La mejor manera que se me ocurre de describir a este juego es llamarlo lo opuesto de Assassins Creed. Este también se lleva una puntuación baja, pero no porque el juego en sí sea malo (no reinventa la rueda, pero al menos es divertido) sin embargo la parte tecnológica es horrible. Y es un claro ejemplo de que no por tener una licencia del Unreal Engine 3, los juegos que hagas van a ser buenos.
Tenía curiosidad por jugarlo, porque en los vídeos parecía un juego cutre, pero simple y divertido. Uno de esos juegos en los que aprendes de los fallos de los demás. Y así ha sido, desde principio a fin. Hablando sobre el juego en sí, te conviertes en un tipo que abre la caja de pandora engañado y libera criaturas mitológicas por doquier. Una organización quiere cerrarla y otra quiere hacerse con el control de su poder. Nosotros pegamos tiros a los malos y podemos absorber el alma de los bichos para recuperar vida. No tiene más misterio.
En determinadas ocasiones, el juego muestra buenas maneras, como en los primeros exteriores, mostrando una ciudad que es destruida por un golem hecho de chatarra. Y a lo largo del juego veremos otros momentos como éste, aunque escasean.
Técnicamente es un juego feo. Los modelos son raros (aunque tienen bastantes polígonos), los personajes parecen maniquís, los hombres-lobo parecen ratas, las armas parecen de la generación anterior…, y eso sin entrar en las texturas. Contínuamente veremos texturas a extremádamente baja resolución junto a otras con unos efectos muy chulos. Y ese es otro de los problemas, el abuso de shaders. TODO brilla, todas las paredes tienen unos normal maps muy evidentes, la sangre parece mercurio (y lo mismo para el agua, deben de compartir textura de brillo especular) y muchas cosas más. Algunos efectos quedan bien, pero generalmente se abusa de ellos.
El rendimiento es bastante malo, a veces nos atacarán tranquilamente 6 o 7 enemigos a la vez como si nada, y en otras un simple efecto de partículas nos baja el framerate cosa mala. Lo mismo ocurre con la física, los enemigos pueden quedarse trabados en el escenario y, si no tenemos cuidado, nosotros también (aunque no ocurre a menudo).
Al final, historia abierta esperando por una segunda parte (que está por ver si la llegarán a hacer) y entre 6 y 8 horas de juego. El juego es divertido, los enemigos son interesantes y todo está lleno de clichés, como los ya clásicos jefes finales con puntos débiles brillantes. No hay nada realmente nuevo, pero el juego intenta divertir y muy de vez en cuando hay escenas memorables. Sin embargo, se nota que a estos chicos les falta muchísima experiencia y quizá han intentado hacer algo demasiado grande para sus posibilidades.
Puntuación: 2/5
P.D.: La música me gusta bastante, son ritmos heavies muy cañeros
me recuerdan a los del Painkiller o, en menor medida, al Destruction Derby 2. ¡Hace falta más música cañera en los videojuegos!

