No quiero engañar a nadie, yo no tengo paciencia para los juegos de sigilo. Sin embargo, el primer Metal Gear Solid me sorprendió tanto que lo terminé varias veces. Su segunda parte me gustó también, aunque no llega al nivel del primero. En esta tercera parte, que muchos ponen como la mejor, a mí me parece que en lo relativo a la jugabilidad se han quedado sin ideas.
Me explico, el juego es básicamente lo mismo de siempre, lo cual no es malo. Esta vez no tenemos radar, y yo era una de esas personas que miraba más al radar que al mundo 3D porque, a fin de cuentas había más información en el radar. Ahora todo eso se ha perdido. Y en general todo el juego intenta ser más realista y que lo tomen más en serio. Lo cual contrasta un poco con la historia, que es la típica flipada hollywoodiense (y que es por lo que yo he jugado al juego).
Junto con el mapa tenemos otras novedades. Ahora tenemos que comer o nuestra barra de hambra bajará y nuestras estadísticas menguarán (además de tener que soportar el ruido de nuestro estómago). También podemos cambiar nuestras ropas para adaptarnos al camuflaje del entorno. La idea suena bien, pero tener que navegar dos o tres menús cada vez que queremos cambiarlo es algo molesto.
También hay un sistema de heridas que no hace sino incordiar la jugabilidad. En mitad de los combates tendremos que entrar al menú para aplicarnos los items necesarios para curarnos (y que se gastan). En fin, nada novedoso en lo relativo a la jugabilidad, y los añadidos resultan más molestos que interesantes.
La historia no es tan enrevesada como otras veces, pero cumple de sobra y tiene esas secuencias tan espectaculares que los fans saben apreciar. Y esta vez se ven mejor que nunca. Sorprenden los gráficos que se han conseguido, aunque para ello a veces el framerate baja muchísimo. Al menos esto solo ocurre en las secuencias no interactivas.
Por lo demás, me ha gustado, es entretenido y tiene multitud de pequeños secretos (como los múltiples usos del Konami Code) con ese toque tan ácido que Kojima siempre añade, pero creo que la mayoría de “novedades” en lo relativo a la jugabilidad sobraban. Pero la historia es entretenida y hay algunos combates contra jefes muy épicos. Y al final Snake moja, no se puede pedir más.
Puntuación: 3/5


