A pesar de la sequía de juegos que hay ahora (ya se sabe que las compañías esperan a ciertas fechas) yo todavía sigo teniendo material del que tirar, y no me refiero a juegos de segunda precisamente. Hoy toca hablar de Lost Planet.
Una de las primeras incursiones en lo que entonces era la Next-Gen por parte de Capcom, y el juego que pondría a prueba su nuevo motor multiplataforma. Y se nota lo que es: un juego de PS2 con shaders por doquier. Eso no es malo, es un juego divertido, pero se nota que no es nada ambicioso y prefiere jugar sobre seguro.
El juego es un shooter en tercera persona con niveles independientes. Atraviesas el nivel, llegas al final, matas al jefe final, secuencia no interactiva y siguiente fase. Y así hasta terminarlo. No hay demasiados misterios, pero la historia resulta entretenida, hay bastantes armas distintas y la posibilidad de controlar mechas. De hecho en la parte final del juego es algo prácticamente indispensable para sobrevivir.
La historia transcurre en un planeta helado, habitado por una especie de insectos gigantes (¿alguien dijo Starship Troopers?) y que los humanos estamos intentando “calentar” para poder establecernos ahí. Supongo que en la tierra ya no habrá sitio para construir más adosados.
Me gustó ciertos toques que se introdujeron a la mecánica básica para darle más dinamismo. Como el hecho de que tengamos un depósito de energía en nuestro traje para evitar morir de congelación, que deberemos ir recargando por el camino y nos obliga a no bajar el ritmo. También sirve para dar potencia a los mechas, así que tendremos que andarnos con ojo si se nos acaba.
Por lo demás, se nota que el esquema de control es demasiado rígido, y que el nivel de detalle de los elementos del juego es demasiado pobre, pero es normal para ser de la primera hornada de esta generación. El uso de los shaders, por otro lado, me pareció muy bueno. Usando efectos de profundidad para acentuar la acción o las conversaciones, efectos de bloom muy discretos y un shader de pelo muy interesante que se usa en los abrigos de los personajes. Mención aparte para los espectaculares efectos de humo y explosiones.
Se supone que todo ese despliegue de efectos tuvo un precio en su época, ya que salió justo cuando Windows Vista comenzaba a despegar y pedía bastante máquina para lo que ofrecía. Sin embargo, hoy por hoy un ordenador mínimamente preparado para jugar podrá hacer funcionar este juego sin problemas. No os dejéis engañar por el test de rendimiento que viene incluido, ya que el juego no llega a esos niveles ni de broma.
Resumiendo, es un juego entretenido, con unos jefes finales interesantes, mucha acción directa y una historia que sin ser revolucionaria está bien contada. Algo corto, eso sí (yo lo terminé en poco más de 6 horas) pero que se disfrutan de principio a fin. En lo jugable no pretende innovar, pero la base que utiliza está muy probada en títulos anteriores y tiene algunas modificaciones interesantes para que no lo demos todo por sabido.
Puntuación: 4/5

