Llevaba mucho tiempo buscando tiempo para terminar este juego. Uno de los grandes de los últimos años, desde luego. Una experiencia única, que entiendo que sea poco rejugable una vez que descubres todas las sorpresas. Pero la primera vez que lo juegas es espectacular.

No solo por los fantásticos gráficos y la música “de época”. O por ese aire de Steam-punk que tiene a veces. Da miedo, aunque no pretenda se un juego de terror. Da miedo porque uno se imagina algo similar pasando en la vida real.

El juego trata de una ciudad submarina, una en la que el hombre no tiene limitaciones. No hay leyes, no hay Dios. Esto libera a los científicos de la moral, a los artistas de las limitaciones técnicas. Una ciudad hecha para desarrollar al hombre como especie, para que llegue al lugar donde debe estar. Y vaya que si lo hace.

Evidentemente nos encontramos con una ciudad destrozada, con saqueos por doquier, llena de mecanismos de seguridad para imponer órden y de personajes escapados de un psiquiátrico. Vemos a una mujer meciendo un cochecito. Cuando nos acercamos vemos que está acunando a un revólver.

Posteriormente descubrimos a un cirujano plástico que está harto de su profesión. Todo siempe perfecto, simétro, preciso. Él se compara con Picaso, y quiere hacer una obra maestra de sus pacientes. Pero todos tienen algo que no le gusta, unas demasiado altas, otras demasiado bajas, otras demasiado guapas…Y en ellas vuelca toda su frustración como artista. Lo peor de todo es que la realidad supera la ficción.

Bioshock me parece una autocrítica genial, y un juego bastante bueno. Los niveles son bastante variados, aunque hacia el final del juego los objetivos se hacen algo repetitivos, teniendo que buscar objetos por los escenarios, cual MMORPG se tratara. Sin embargo la historia y la ambientación nunca decae.

Y qué decir de la música. Os recomiendo que escuchéis el tema principal a ver si no se os ponen los pelos de punta. También nos encontraremos audio-diarios que nos cuentan las historias de los habitantes de esta ciudad. Por ejemplo, nos encontraremos pacientes del citado cirujano plástico. Es una ambientación que te sumerje lo quieras o no. Desde el principio. Y todo lo vives en primera persona.

Lo malo es que todo lo que empieza, termina, y no es un juego especialmente rejugable. Sabiendo toda la historia, el juego que queda no es malo, pero nunca llega a ser el mejor en lo que hace. El combate es mejorable, el aspecto de RPG está excesívamente simplificado, etc. Ahora bien, la primera vez que lo terminas es mucho mejor que cualquier película de las que se estrenan últimamente. Lo tienen difícil para dejar huella con su segunda parte.

Puntuación: 4/5