No lo voy a engañar: me fascina el universo de Halo. No porque los juegos me parezcan buenos. Sino porque me intriga porqué tanta gente los tiene en un pedestal. No destacan en nada, aunque son juegos sólidos.Vayamos por partes y centrémonos en la tercera entrega.
Gráficamente deja mucho que desear. El juego se ejecuta en menos resolución que HDReady, supuestamente porque el filtro de HDR era más avanzado para mantener el contraste de colores (algo comprensible en esta saga tan colorida) y eso fomenta los dientes de sierra en los bordes de los objetos.
Los personajes son bastante feíllos, los humanos son de los peores que he visto en esta generación. Los entornos no son muy detallados tampoco, con unas texturas bastante simplonas y borrosas, aunque hay que reconocer que algunos escenarios son enormes, y el juego va fluidísimo sin importar cuantas cosas estén sucediendo en pantalla.
La campaña tiene una longitud aceptable y es divertida. No resulta particulamente frustrante y está bien llevada. Se puede jugar cooperativamente a 4 jugadores, algo que no pueden decirlo muchos. Y no innova mucho respecto a la de anteriores Halos, aunque quita esa sensación de repetición de escenarios que había en anteriores entregas. Aunque, esta vez, en vez de hacerte pasar por escenarios “sospechosamente parecidos”, te obligan a recorrer el mismo escenario dos veces: a la ida y a la vuelta. Pero varían los enemigos y alguna que otra cosilla por aquí y por allá para mejorar la experiencia.
Sobre la música y el sonido nada nuevo puedo decir, ya eran buenos en anteriores entregas y en este mantienen el tipo perfectamente. En vez de dedicarme a criticar por doquier, vamos a intentar ver qué tiene esta saga que no tienen las demás.
Se pueden llevar dos armas, una en cada mano, y no tienen porqué ser iguales. Evidentemente, no puedes llevar dos escopetas, pero si son de una mano, puedes llevar dos armas sin problemas. Raro es que no haya más juegos que lo hagan, pero la verdad es que es muy divertido tener que andar con dos armas que se comportan distinto.
Los escenarios son bastante simples, pero casi todo tiene comportamiento físico. Si hay una barrera enemiga, puedes pasar por ella con un vehículo y tirarla. Si lanzas un cohete, la explosión afectará a lo que haya por ahí.
El juego es colorido, es algo lamentable que haya que reseñarlo como algo extraño, pero en esta generación de consolas no se suele ver a menudo y es de agradecer. Para la gente como yo que no tiene mucha agudeza visual, es algo que viene muy bien.
Respecto al online (tanto multiplayer como coop) funciona estupendamente. El multiplayer tiene modos bastante clásicos, así que no es ahí donde destaca. Pero tiene el código de red más estable que he probado en la Xbox 360.
Donde otros hacen que los jugadores tengan lag (con lo que suelen ganar los que juegan desde USA, como con el Gears 2) o muestran efectos raros, el Halo se las apaña perfectamente para que todo funcione como tiene que ser. Muy mal te tiene que ir la conexión para que notes fallos.
La IA también está bastante bien, con enemigos que tienen rangos, por lo que si matamos al capitán, los soldados parece que no saben lo que hacen, y reacciones lógicas (como huir cuando se tira una granada). Normalmente es difícil darse cuenta de esos detalles, porque cuando las cosas funcionan bien, no destacan.
En fin, no es el mejor juego del mundo, pero tampoco el peor y, sorprendentemente, las cosas que hace bien no es tener unos gráficos de infarto ni una inmersión bestial. Es un juego, simple y llanamente. Y es divertido, no hace falta más.
Puntuación: 4/5

