Hacía mucho tiempo que no salía a dar un paseo por Oviedo. Y hacía aún más que no usaba mi cámara de fotos. De hecho tuve que ponerme a cargar las pilas a toda prisa. Sin embargo mereció la pena, y con creces. Tras unas 3 horas de paseo que bien pudieron ser más (me quedé sin pilas) saqué unas cuantas fotos, algunas de las cuales he subido a este álbum.

Si es que cuando la situación acompaña, no hay fotógrafo malo. Y mira que Oviedo siempre está bien cuidado, por algo es la ciudad que está más hecha “para enseñar” de Asturias. Pero estos días, con la extraña cantidad de nieve que ha caído, es un escenario que cuesta dejar de mirar. Le alegra a uno el día.