Me gustó mucho el primer juego del Profesor Layton, y parece que al público general también (en Japón tengo constancia de que hay tercera parte, e imagino que sigan sacando secuelas si las ventas acompañan). Esta segunda parte no ha evolucionado demasiado respecto a la primera, aunque tampoco lo necesita. La mayor parte se basa en imágenes estáticas y algún que otro vídeo (bastantes más en esta secuela).
Así que me centraré en las cosas que han cambiado en esta entrega, ya que lo demás es similar a la anterior. Para empezar, el juego es más fácil. En el primero había puzzles que los dejabas para momentos más relajados donde tuvieras tiempo para pensar. Aquí algunos llevan tiempo, pero no hay ninguno especialmente difícil. También puede deberse al hecho de estar acostumbrado a buscar dobles sentidos en los enunciados de los puzzles gracias a la primera parte.
También me pareció que había más monedas con las que puedes comprar pistas para puzzles. En el primero solía haber una o como mucho dos en cada pantalla, y aquí hay unas cuantas más. No tuve que racionar su uso tanto como en la primera parte.
La historia es divertida y transcurre en varias localidades, moviendo bastante más la trama que la primera parte, en la que no había mucha variedad hasta que llegabas a la parte final. Evidentemente, todo el mundo nos ofrece puzzles en las situaciones más inverosímiles, pero es que a este tipo de juegos no creo que nadie le pida realismo. La historia cumple, con giro del guíon al final, aunque sin ser tan interesante como el de la primera parte.
No hay mucho más que decir. Más de lo mismo, pero bien realizado.
Puntuación: 4/5

