Este es el primer juego en el que he podido completar todos los logros. Y sigo sin aburrirme de él. No es TAN bueno, simplemente está muy cuidado. Y dado que me encantan los juegos tipo Diablo (no hay más que recordar los vicios que me pegué al Too Human) este no podía ser menos.
El juego en sí no tiene nada que no hayamos visto ya, salvo quizás la mezcla de géneros. Es un shooter en primera persona mezclado con el sistema de niveles y habilidades de un Diablo. Y es un shooter con todas las de la ley, aquí las estadísticas y las habilidades son más pasivas y el disparar en sí depende en su mayor parte de nuestra habilidad. Evidentemente, dependiendo del arma haremos más o menos daño o tendremos más puntería si es un rifle que con una escopeta, pero como en cualquier otro juego de tiros.
El aspecto visual es muy curioso, aplicando un estilo de boceto. Para que nos entendamos, no solo es que parezca dibujado, sino que es un dibujo “a sucio” en el que los sombreados se hacen rallando la superficie con un lápiz. Este estilo no es nuevo, ya que está inspirado por otra serie, pero sí lo es en el campo de los videojuegos.
La historia es básicamente inexistente, y aquí lo que cuenta es ir subiendo de nivel para poder matar enemigos más fuertes y encontrando armas. Las armas están montadas por piezas, y todas ellas son creadas aleatoriamente. Además de eso, cuentan con diversos daños elementales que son mejores para uno u otro tipo de enemigos.
Por ejemplo, nos podemos encontrar con una escopeta con mirilla de francotirador que electrocuta a los enemigos. O una pistola que dispara cohetes. O un rifle de francotirador que desintegra a tus enemigos con balas de ácido. Lo malo es que la gran mayoría de armas, al ser aleatorias, no tienen nada especialmente interesante. Sin embargo yo sigo encontrando armas curiosas. Por ejemplo, una de ellas disparaba una bola de energía que a cierta distancia se dispersaba en varios rayos. Normalmente no daba a ningún enemigo, pero cuando lo hacía, los mataba de un impacto.
Los jefes finales que uno se encuentra de vez en cuando son bastante pobres, sin mucha más táctica que disparar una bala tras otra, y el juego en general es bastante sencillo, especialmente si uno va subiendo de nivel con las misiones secundarias. Yo os recomiendo que juguéis siempre haciendo las misiones, como mínimo, en nivel normal de dificultad. Cuando terminéis el juego podéis seguir jugando para limpiar todas las misiones que os queden. Es preferible esto a pasar todas las misiones con demasiado nivel por encima de los enemigos, porque entonces es un paseo.
El juego tiene un doblaje más que aceptable y varios momentos que os sacarán una sonrisa (muchos de ellos por culpa del entrañacle Claptrap). La música también es pegadiza (y una canción para la intro muy bien elegida), y unos sonidos contundentes para las armas.
La personalización de cada jugador se limita a 3 colores y poco más, pero tampoco es necesario. Aquí todo el tema de inventario se limita a armas, granadas, escudos y alguna que otra cosilla más. Pero no necesitaremos estar constantemente organizando el inventario.
El tema RPG está bastante bien cubierto, teniendo en cuenta que no se quería afectar demasiado a la habilidad del juegador. Así que la mayoría de habilidades mejoran la recarga de tu escudo, hacen que causes más daño un tiempo o te hacen mejor con un arma. También modifican la habilidad principal de cada personaje, que esa sí afecta a la manera de jugar.
El personaje de Brick, por ejemplo, entra en modo berseker en el que solo puedes lanzar puñetazos, causando mucho daño y aguantando más de lo habitual. Mientras, Lilith puede volverse invisible y, en ese estado, andar muchísimo más rápido y causar daños elementales. En mi opinión está bastante equilibrado y se puede conseguir un personaje interesante, aunque el personaje del francotirador es bastante soso. Cualquiera de los otros tres da mucho más juego.
En fin, si habéis visto algo del juego, sabed que no hay ni más ni menos que lo que estáis viendo. Es un juego con muy buen acabado en el que han preferido pulirlo todo bien y ofrecer un juego sencillo y divertido que añadir cosas sin ton ni son. Especialmente pensado para jugarlo en cooperativo, el juego también es muy entretenido para un jugador, aunque si SOLO lo compráis para eso, posiblemente tengáis otras opciones mejores.
Si alguien quiere echar una partida conmigo, que lo diga. ¡Siempre hay tiempo para un Borderlands!

