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Blog de Miguel Herrero
Too Human

Compré este juego hace ya unos cuantos meses, básicamente por dos motivos: estaba muy barato en Amazon, y y pertenece al género de rol hack’n’slash a lo Diablo. En la mayoría de páginas de críticas de videojuegos lo ponían a caldo. Y en el fondo, tenían mucho con lo que meterse, empezando por el hecho de que los creadores tardaron muchísimo en finiquitarlo (lleva en desarrollo desde los tiempos de la Playstation original). Al menos consiguieron sacarlo, tras pleitos con Epic por el Unreal Engine, varios cambios de tecnología y seguramente muchos otros problemas.

Lo curioso es que el juego no está tan mal. Tiene problemas, está claro, pero otros juegos con menos “traumas” (como el Rygar de PS2) salen bastante peor parados. Gráficamente cumplo, con texturas trabajadas (especialmente en los escenarios) aunque los personajes dan algo de grimilla, sobretodo en planos cortos, aunque en este aspecto están por encima de los de Halo 3.

La historia es una vuelta de tuerca a la mitología nórdica vista desde el punto de vista tecnológico. Luchamos por Odin, nos acompaña Thor (que me recuerda un montón a Lemmy de Motörhead) y Loki sigue siendo un mentiroso, aunque en esta ocasión lo que intenta es obtener toda el poder posible, aunque sea cometiendo atrocidades contra la naturaleza.

Y es que en el universo de Too Human, los poderes los dan los implantes cibernéticos en los cuerpos de los protagonistas, de ahí el título del juego, que nos invita a pensar en hasta qué punto seguimos siendo nosotros mismo si nuestro cuerpo lo componen casi en su totalidad implantes externos. La historia no está mal, aunque es muy típica, pero la manera de alterar el universo original e integrarlo en ese look cyberpunk, salvando las distancias, le sienta bien.

El juego se maneja principalmente con los dos sticks. Con el izquierdo movemos a nuestro personaje y con el derecho indicamos hacia dónde queremos atacar. El problema de este juego no es la falta de calidad, sino que parece un producto incompleto, podía haber sido más.

El juego es bastante corto y lineal, apenas hay un par de caminos alternativos. Solo tiene multijugador para dos jugadores y a través de Xbox Live, nada de jugar dos personas en la misma consola. Y en un juego de este tipo, cuantos más jugadores, mejor.

El apartado del botín está bastante cubierto, con varias armas y armaduras que afectan al personaje y cuyo aspecto visual podemos apreciar. De hecho, quizá haya demasiados objetos y la mayoría los venderemos por sernos totalmente inútiles. Tampoco hay misiones como tales. Hay cuatro mundos, cada uno de ellos dividido en cuatro o cinco partes. Entramos en ellos, los recorremos y volvemos a la ciudad para “desbloquear” el siguiente mundo.

Los enemigos tienen un buen diseño visual, siendo todos máquinas pero basándose en criaturas fantásticas: trolls, elfos, etc. Lamentablemente hay muy poca variedad, aunque utilizan las típicas variaciones de hielo/fuego y demás para que los efectos de sus ataques sean algo diferentes.

Otra pega es que los enemigos suben de nivel junto con nosotros, por lo que siempre serán más o menos igual de difíciles, y no parece que hayamos progresado nada aunque tengamos un nivel muy alto. De hecho, si el juego nos resulta difícil, suele significar que tenemos algo en el inventario que mejorará nuestro personaje. Sin embargo el juego no es un paseo, mantiene ese punto de dificultad sin resultar frustrante. Lo malo es que siempre es igual.

No es un gran juego, pero es entretenido, y no es extremadamente corto. Sin duda, resulta recomendable jugarlo con un amigo, aunque tampoco es mal juego para jugarlo solo. Sigue habiendo bastante gente jugándolo en Xbox Live, así que podréis jugarlo con desconocidos sin demasiados problemas. Si consiguen sacar una segunda parte más pulida, sin duda será un juego a tener en cuenta.

Puntuación: 3/5

 
Halo 3

No lo voy a engañar: me fascina el universo de Halo. No porque los juegos me parezcan buenos. Sino porque me intriga porqué tanta gente los tiene en un pedestal. No destacan en nada, aunque son juegos sólidos.Vayamos por partes y centrémonos en la tercera entrega.

Gráficamente deja mucho que desear. El juego se ejecuta en menos resolución que HDReady, supuestamente porque el filtro de HDR era más avanzado para mantener el contraste de colores (algo comprensible en esta saga tan colorida) y eso fomenta los dientes de sierra en los bordes de los objetos.

Los personajes son bastante feíllos, los humanos son de los peores que he visto en esta generación. Los entornos no son muy detallados tampoco, con unas texturas bastante simplonas y borrosas, aunque hay que reconocer que algunos escenarios son enormes, y el juego va fluidísimo sin importar cuantas cosas estén sucediendo en pantalla.

La campaña tiene una longitud aceptable y es divertida. No resulta particulamente frustrante y está bien llevada. Se puede jugar cooperativamente a 4 jugadores, algo que no pueden decirlo muchos. Y no innova mucho respecto a la de anteriores Halos, aunque quita esa sensación de repetición de escenarios que había en anteriores entregas. Aunque, esta vez, en vez de hacerte pasar por escenarios “sospechosamente parecidos”, te obligan a recorrer el mismo escenario dos veces: a la ida y a la vuelta. Pero varían los enemigos y alguna que otra cosilla por aquí y por allá para mejorar la experiencia.

Sobre la música y el sonido nada nuevo puedo decir, ya eran buenos en anteriores entregas y en este mantienen el tipo perfectamente. En vez de dedicarme a criticar por doquier, vamos a intentar ver qué tiene esta saga que no tienen las demás.

Se pueden llevar dos armas, una en cada mano, y no tienen porqué ser iguales. Evidentemente, no puedes llevar dos escopetas, pero si son de una mano, puedes llevar dos armas sin problemas. Raro es que no haya más juegos que lo hagan, pero la verdad es que es muy divertido tener que andar con dos armas que se comportan distinto.

Los escenarios son bastante simples, pero casi todo tiene comportamiento físico. Si hay una barrera enemiga, puedes pasar por ella con un vehículo y tirarla. Si lanzas un cohete, la explosión afectará a lo que haya por ahí.

El juego es colorido, es algo lamentable que haya que reseñarlo como algo extraño, pero en esta generación de consolas no se suele ver a menudo y es de agradecer. Para la gente como yo que no tiene mucha agudeza visual, es algo que viene muy bien.

Respecto al online (tanto multiplayer como coop) funciona estupendamente. El multiplayer tiene modos bastante clásicos, así que no es ahí donde destaca. Pero tiene el código de red más estable que he probado en la Xbox 360.

Donde otros hacen que los jugadores tengan lag (con lo que suelen ganar los que juegan desde USA, como con el Gears 2) o muestran efectos raros, el Halo se las apaña perfectamente para que todo funcione como tiene que ser. Muy mal te tiene que ir la conexión para que notes fallos.

La IA también está bastante bien, con enemigos que tienen rangos, por lo que si matamos al capitán, los soldados parece que no saben lo que hacen, y reacciones lógicas (como huir cuando se tira una granada). Normalmente es difícil darse cuenta de esos detalles, porque cuando las cosas funcionan bien, no destacan.

En fin, no es el mejor juego del mundo, pero tampoco el peor y, sorprendentemente, las cosas que hace bien no es tener unos gráficos de infarto ni una inmersión bestial. Es un juego, simple y llanamente. Y es divertido, no hace falta más.

Puntuación: 4/5

 
Gitaroo Man

Hace tiempo que no posteo nada de ningún juego de PS2, así que qué mejor que volver al redil con este gran juego musical. Mucho antes de que nos invadiera la fiebre de los “Hero” y los “Band”, aquí estaban los chicos de KOEI desintoxicándose de los Dinasty Warriors y trayéndonos un juego con mucho ritmo.

El juego trata de diversos niveles que representan duelos entre músicos. Cada uno de ellos tiene varias partes, unas de ataque y otras de defensa. Las de defensa son sencillas de explicar porque siguen un estilo a lo dance dance revolution. Si fallamos alguno de los botones, nuestra barra de vida disminuye, y ya os podéis imaginar lo que pasa si llega a cero.

En las fases de ataque deberemos hacer dos cosas, por un lado, con el stick izquierdo deberemos seguir una línea que simula ser el tono de lo que se toca en la guitarra. También deberemos pulsar un botón para simular la púa de la guitarra. Así dicho puede parecer algo confuso, así que lo mejor es que veáis un vídeo para comprenderlo mejor:

El juego es uno de los primeros de la vida de la PS2 y tiene un acabado gráfico muy sencillito que compensa con unos diseños de anime bastante crudos pero que quedan bien con ese tono de “cutre a posta”. Musicalmente las canciones que acompañan cada nivel son de estilos muy variados y resultan entretenidas de tocar (a pesar de ser temas propios y no basados en ninguna canción conocida). Especialmente, “The Legendary Theme” es soberbio.

No tendrá periféricos de plástico ni canciones occidentales, pero es un gran juego y si sois fans de este tipo de juegos, merece que le echéis un vistazo.

 
Trivial Pursuit

En el pack que me compré de la Xbox 360 venían dos juegos: el Burnout Paradise y el Trivial Pursuit. Del primero ya hice una review en su momento, y mi opinión no ha cambiado demasiado: altamente recomendado. Vayamos a por el segundo pues.

El problema que tienen los juegos de este estilo son que normalmente tengo el habito de comentarlos una vez que los he terminado, y difícilmente puede uno dar por terminado un juego tomo el Trivial.

El juego tiene una presentación más que aceptable (aunque los menús pecan de tener un tufillo a Flash) y la forma de mostrar el tablero está bien conseguida. El tema audiovisual está todo lo bien que puede estar una representación fiel de un juego de mesa. Respecto al sonido, pues tienen como voz en off al mismísimo Constantino Romero, así que poco más se puede pedir. A veces suelta comentarios que no vienen mucho a cuento, pero eso pasa en las mejores familias y, en general, tienen que ver con lo que está aconteciendo.

El juego incluye varias variantes y el modo clásico. Para agilizar las partidas se incluye un modo que permite apostar sobre las preguntas de otros jugadores, lo que permite que consigamos quesitos a un ritmo mayor, y que una partida se pueda terminar en cosa de media hora. Esto facilita que si apetece jugar, difícilmente nos echaremos para atrás por no tener tiempo suficiente.

Lo probé intensivamente con algunos miembros de mi familia y nos divertimos mucho, la verdad. Algunas preguntas son exageradamente fáciles, aunque también están las típicas preguntas imposibles que todos recordamos de la versión de mesa pero, en general, el nivel de las preguntas es asequible.

El principal problema que le veo al juego es que no hay packs de preguntas extra: ahora mismo hay dos, uno de ellos gratuito, y no parece que vaya a haber más. También hay que tener en cuenta que este juego debería haber salido al mercado costando unos 20-25€, y costó el doble bien a gusto.

Hoy se puede conseguir por ese precio en Amazon, pero me sigue pareciendo algo caro para el tipo de juego que es. Aunque si tienes con quién jugarlo (no soporta jugar a través del LIVE) seguro que pasáis un buen rato.

Puntuación: 3/5

 
Grand Theft Auto IV

Encontré el GTAIV en una rebaja de juegos usados y no me salió mal de precio. Había leído muy buenas reviews de él, pero yo sabía que no me iba a convencer del todo. Lo iba a comparar con el San Andreas, del cual me encantó el sandbox en sí y ni fú ni fá la historia.

Y básicamente ha sido lo que esperaba, aunque ojalá hubiera sido más. Se han centrado en la tecnología y en la historia (que esta vez sí me ha gustado), pero fuera de la historia principal no hay nada demasiado divertido que hacer.

Técnicamente el juego es impresionante. No tengo palabras. Para la gente que sepa lo que hay funcionando por detrás, es casi un milagro que vaya tan fluido. Sombras con shadow mapping, animaciones que se ajustan al sistema físico, una sincronización labial potente, agua con oleaje (¡no solo pixel-shaders, amigos!) que afecta a las barcas que conducimos, lo mismo con los vehículos (se pueden pinchar las ruedas de un coche, y vamos por ahí restregando llanta), podemos entrar a los interiores de los edificios sin un atisbo de pantalla de carga,… en fin. Y puedo seguir.

El principal problema que tiene esta entrega es que intenta ser demasiado realista. Si chocas a mucha velocidad, tu personaje sale disparado por la luna delantera del coche, perdiendo vida. Así que adiós a chocar a propósito. Si se te rompe el coche, o lo das la vuelta, simplemente no arranca, nada de explotar. Gracias a Dios que no te matan de un tiro.

Las misiones secundarias están tan cuidadas como las principales, eso sí, pero tampoco hay tantas. Yo echaría unas 30-40 en acabarlas, lo cual no está nada mal. Sin embargo, los logros no acompañan demasiado y apenas te dan nada por terminarte el juego. Ni siquiera cuentan las misiones secundarias. La mayoría de ellos tienen que ver con tareas aburridas, como subir la amistad de los personajes que te acompañan en el juego, algo tedioso y repetitivo.

O en conducir en carreras en las que en la primera vuelta ya vas en cabeza y todavía tienes que aguantar 6 o 7 vueltas más. Evidentemente, la historia principal y submisiones están muy bien, pero ¿porqué premiar el hacer esos minijuegos?

Aún así, las misiones tampoco son la repera. Lo que sí destaca son las animaciones al empezar y terminar las misiones, que son realmente interesantes y con unos personajes muy carismáticos. Es la primera vez que atiendo a la historia de un GTA, y es que está realmente trabajada y con varios hilos que se entrecruzan.

En resumen, no es un mal juego, pero nada de esas puntuaciones de juego perfecto. Está claro que hacer un juego así lleva mucho tiempo y dedicación, pero parece que Rockstar ya tiene el proceso a seguir hecho y no les cuesta demasiado. Solo esperemos que para la siguiente entrega hagan uso de la tecnología y se dediquen a evolucionar la jugabilidad. Ante todo, que sea divertido.

Puntuación: 4/5