
Hace un par de meses, una de mis hermanas me enseñó como hacer empanada casera. Y resulta que a pesar de la creencia popular, no es tan difícil como parece.
Lo principal es comprar láminas de hojaldre, que generalmente están en la sección de congelados. Dentro suelen venir dos láminas enrolladas. Usando las dos obtendremos una empanada bastante grande, como para 4 o 5 personas. Yo uso una sola lámina que parto en dos.
Hay que sacar a descongelar la lámina una hora antes de empezar a ‘trabajarla’ para que esté descongelada, pero todavía algo endurecida. Luego, en una superficie bien limpita, echáis harina. La clave está en que mientras haya harina, la masa no se va a pegar. También necesitamos un rodillo, con algo de harina, incluso viene bien echarnos algo de harina en las manos.
Una vez hecho eso, hay que estirar el hojaldre con el rodillo hasta que quede bien finito. Aquí lo único que os puedo decir, es que con la experiencia se aprende, pues mi primer intento de empanada fue un desastre. Sin embargo, el segundo es el que podéis ver en la foto. Si se os rompe o se hace algún agujero en el hojaldre, no pasa nada, porque es como plastilina y podéis quitar un trozo de otro sitio, ponerlo en el agujero, amasar un poco y arreglado.
Tenéis que estirar las dos láminas (o las dos mitades, como os dije antes) pues una será la base y otra la tapa.Tras esto, tenéis que poner papel albal cubriendo la bandeja del horno, y embadurnarlo bien de aceite. Las partes que no tengan aceite se pegarán con la empanada así que repartid bien el aceite.
Ahora hay que poner una plancha sobre el papel albal e ir rellenando la empanada. Aquí es cuando llega la parte creativa. Yo he probado dos rellenos: jamón serrano, bacon y queso por un lado, y carne picada con tomate y queso por otro. Los dos salieron bien. Incluso quiero probar a hacer una con queso azul.
Tras ésto, hay que colocar la otra plancha de hojaldre encima y enrollar el borde de la empanada para que se junten la cama de arriba y la de abajo (y más importante, para que no se salga el relleno). Para mejorar el aspecto final de la empanada, se puede poner algo de yema de huevo (clara no, ya os aviso) en la capa de arriba. Se puede extender con un tenedor o cuchara, aunque para que quede uniforme y sea fácil de embadurnar los bordes, lo mejor es una brocha.
Metedlo al horno y tras un rato, veréis como el hojaldre empieza a subir. Cuando lleve un rato ‘hinchado’ se empezará a dorar el huevo. Cuando veáis que ya tiene el aspecto idóneo, estará lista para comer.





